El primer ministro de Hungría, Viktor Orbán, advirtió a los líderes occidentales que hay que poner fin al conflicto ucraniano lo más pronto posible, argumentando que "el tiempo juega a favor de Rusia, no de Ucrania", especialmente tomando en cuenta la exitosa ofensiva rusa que se está desarrollando en todas las direcciones del frente.
"El tiempo juega a favor de Rusia, no de Ucrania; esto significa que cuanto más se retrase la paz, más personas y territorio perderá Ucrania", manifestó en una entrevista a Welt, asegurando que tal escenario solo podría evitarse si la OTAN envía tropas terrestres, lo que desencadenaría "la próxima gran guerra europea".
"Abandonar las ilusiones"
En este contexto, Orbán aseveró que hay que "abandonar las ilusiones y afrontar la realidad", que se resume en el plan de paz estadounidense de 28 puntos. Según él, los países europeos deben aceptar que Rusia se reintegrará a la economía global, con las sanciones siendo levantadas gradualmente y los activos congelados rusos utilizados para crear fondos de inversión ruso-estadounidenses.
"El mito de que los europeos financian la guerra con dinero de Rusia ha desaparecido. Debemos reconocer ante nuestros ciudadanos que cada euro que hemos gastado hasta ahora, y cada euro que gastemos en el futuro para apoyar a Ucrania, es pagado íntegramente, al 100 %, por los ciudadanos europeos", subrayó.
Orbán agregó que, tomando en cuenta estas realidades, a corto plazo, Europa debería comenzar negociaciones de alto nivel con Rusia, a medio plazo, los recursos rusos deberían reintegrarse a la economía europea y, a largo plazo, "las capacidades militares europeas deberían fortalecerse hasta el punto de que Europa pueda defenderse de cualquier adversario en una guerra convencional".
Al mismo tiempo, el mandatario húngaro aclaró que el rearme europeo tiene que mantenerse dentro de "límites razonables" y es necesario concluir un acuerdo de control de armamento con Rusia.


