El presidente estadounidense, Donald Trump, insistió este martes en amenazar a Irán con la destrucción masiva de su infraestructura, si Washington no consigue los objetivos que se ha planteado en las negociaciones en curso.
"Si la gente es estúpida, terminaremos en una situación en la que tendremos que destruir toda la infraestructura de una nación y no creo que eso sea bueno, porque alguien tendrá que reconstruirla", sostuvo, al ser inquirido por ABC News sobre el significado de un mensaje previo del mandatario, en el que afirmó que las conversaciones de paz muestran avances y podrán finalizarse exitosamente, "siempre y cuando la ignorancia o la estupidez se interpongan en el camino".
En relación con el eventual rol de EE.UU. en la reconstrucción de lo destruido por las tropas estadounidenses en territorio iraní, adelantó que al estar por el medio un negocio lucrativo, "probablemente" su país se implicará en esas labores.
"Alguien tendrá que construir toda esa infraestructura: puentes nuevos, esto y aquello, centrales eléctricas nuevas. Se habla de un billón de dólares, probablemente más. Y por eso probablemente nos involucraremos en la reconstrucción, ¿verdad?, ayudándolos a reconstruir", dijo al respecto.
Al interrogársele si esa participación económica podría compararse con el Plan Marshall –con el que se financió la reconstrucción de Europa occidental tras la II Guerra Mundial–, respondió afirmativamente, si bien matizó que la ayuda no sería desinteresada. "Nos quedaremos con la mitad de su petróleo", dijo al respecto.
Amenazas y negociaciones
No es la primera vez que Trump amenaza a la nación persa con la devastación total, si sus autoridades no acceden a las demandas de la Casa Blanca. "Esta noche morirá toda una civilización, para no volver jamás. No quiero que eso suceda, pero probablemente ocurrirá. […]. Lo descubriremos esta noche, en uno de los momentos más importantes de la larga y compleja historia del mundo. 47 años de extorsión, corrupción y muerte llegarán a su fin", escribió el pasado 7 de abril. El ultimátum pretendía forzar la reapertura del estrecho de Ormuz, lo que sigue sin concretarse.
Pese al tono agresivo, el mandatario reiteró que las conversaciones de paz con la delegación iraní continúan y que sus representantes procuran concluirlas desde una posición de fuerza. "En realidad es bastante simple: gana quien tiene el poder. Nosotros tenemos todo el poder", aseveró.
En línea semejante, aseguró que algunos de sus "mejores amigos" desean que EE.UU. retome los bombardeos sobre Irán, pero él no comparte ese parecer, en tanto los ataques militares estadounidenses a gran escala serían costosos y prolongarían por varios meses el cierre del estrecho de Ormuz.


