'Vampiros' contemporáneos: cómo los ricos toman la delantera hacia la inmortalidad

Desde Bezos hasta Altman emplean su vasta fortuna en retrasar el reloj biológico.

Que "los 90 sean los nuevos 50 para 2030", es el objetivo principal de la organización sin fines de lucro, Fundación Matusalén. El nombre no es casualidad, según la Biblia, ¡Matusalén vivió 969 años! Y ahora una pléyade de potentados buscan emularlo, a su manera.

No planean vivir casi mil años, pero tampoco están dispuestos a esperar la muerte de forma natural. Una de las caras más visibles es Peter Thiel, cofundador de PayPal y de la empresa de análisis de macrodatos Palantir, que ha invertido millones en investigación antienvejecimiento, especialmente en la Fundación Matusalén.

"Queremos más transformación que esa", declaró Thiel en 2025 en relación al cambio de sexo. "La crítica no es que sea extraño o antinatural es que, es patéticamente poco. Queremos más que cambiar de ropa o cambiar tus órganos sexuales. Queremos que seas capaz de cambiar tu corazón, tu mente y todo tu cuerpo", añadió al pódcast 'Interesting Times'. 

Proyectos en expansión

Mientras el avance incontenible de la IA acapara los titulares en los medios, los multimillonarios más influyentes del mundo financian una serie de proyectos para frenar el envejecimiento. Desde la reprogramación celular hasta la biotecnología son usadas para esta meta.

Una de las más reconocidas, Altos Labs, respaldada por el fundador de Amazon, Jeff Bezos, se lanzó en 2022 para revertir la ancianidad mediante el rejuvenecimiento celular y la medicina regenerativa.

Desde sus inicios aclararon que no pretenden dar con la fórmula de la inmortalidad, sino restaurar la salud y la resiliencia celular, de manera que se pueda prevenir las enfermedades propias de la senectud y el deterioro relacionado con la edad.

De la mano de un equipo de científicos de primer nivel, entre ellos numerosos nobeles, intentan revertir enfermedades logrando que las células viejas se comporten de forma similar a la de los jóvenes, alargando las posibilidades de vida.

Un enfoque similar emplea Calico (California Life Company), impulsada por el cofundador de Google, Larry Page. En sus laboratorios en San Francisco (EE.UU.) investiga sobre envejecimiento y padecimientos relacionados.

Comenzaron estudiando ratas tipo desnudas por su esperanza de vida de 30 años y sus características únicas. Es el único mamífero de sangre fría y, por su lento metabolismo, prácticamente no envejece. Un 'rara avis' que se ha considerado clave para las indagaciones sobre la longevidad.

Calico ha realizado estudios comparándolo con ratones comunes, que en cambio tienen una esperanza de vida promedio mucho más habitual: de seis años. Hasta ahora no ha logrado resultados clínicos concretos en la extensión de la vida humana.

Más recientemente, el director ejecutivo de OpenAI, Sam Altman, de 39 años, aportó 180 millones de dólares para Retro Biosciences, una empresa emergente que en 2023 manifestó su mayor ambición: agregar 10 años a la esperanza de vida de las personas.

Se enfocan en terapias de rejuvenecimiento celular para hacerlo más manejable. Sumado a esto, se sabe que Altman tiene una rutina personal de longevidad y antienvejecimiento que se basa en consumir metformina, un medicamento genérico de bajo costo para la diabetes que no se ha demostrado que sirva para extender la esperanza de vida.

"Si se puede rejuvenecer la médula ósea, se puede rejuvenecer cualquier cosa"

La mayoría de los proyectos están en fase experimental y el acceso ha estado limitado para ricos. Ninguno ha dado resultados palpables. Hasta el momento el rejuvenecimiento celular es el enfoque estrella en la mayoría y el que concentra las mayores inversiones.

"Si se puede rejuvenecer la médula ósea, se puede rejuvenecer cualquier cosa", afirmó el cofundador y director ejecutivo de la Fundación Matusalén, David Gobel. "Y si se puede rejuvenecer la sangre, entonces es casi seguro que los efectos posteriores serán sumamente beneficiosos", agregó en 2025 al New York Post.

A cuatro años de llegar al límite trazado por la Fundación Matusalén, no hay garantías de éxito, pero los magnates mantienen su aspiración futurista. "Lo que sí me imagino es que algún día te metas en una cápsula de teletransportación como la de 'Star Trek' y te transforme por completo. Así que diría que eso ocurriría como muy pronto en 2060", vaticinó Gobel.

Inyección pionera

Irónicamente, una de las compañías más avanzadas en rejuvenecimiento celular no está directamente financiada por un multimillonario emblemático como Bezos o Altman. Se trata de Life Biosciences, cofundada en 2017 por David Sinclair, profesor de genética de Harvard.

Life Biosciences es la primera en probar reprogramación epigenética en humanos. El 8 de octubre informó que tres pacientes no reportaron efectos secundarios importantes y reaccionaron bien al tratamiento, que consistió en una inyección ocular, combinada con ocho semanas de antibióticos diarios que activan los factores de regeneración celular.

Aunque se trata de un estudio de fase 1, lo tildaron como "un paso importante en el progreso de Life Bio", cuyo músculo financiero proviene de capitales de riesgo. Empero, si la empresa tiene éxito, se espera que aumente el interés de Silicon Valley.