Los apetitos del presidente estadounidense Donald Trump por las riquezas petroleras de Venezuela siguen creciendo.
Este martes declaró que las autoridades del país caribeño enviarán para su venta a Estados Unidos entre 30 y 50 millones de barriles de petróleo, y que los beneficios quedarán bajo su control "para garantizar que se utilicen en beneficio de los pueblos de Venezuela y Estados Unidos".
Incluso antes del secuestro del presidente del país, Nicolás Maduro, Trump no ocultaba su interés por los recursos naturales venezolanos. Al anunciar un bloqueo naval contra Venezuela, en diciembre, acusó a Caracas de robar "petróleo, tierras y otros activos".
Como consecuencia de ese bloqueo, Estados Unidos se apoderó de manera injustificada de al menos dos petroleros frente a las costas del país suramericano. Al ser preguntado sobre el destino del petróleo transportado en los buques incautados, Trump afirmó que permanecería en manos de Washington.
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— RT en Español (@ActualidadRT) December 22, 2025
Días después, al comentar el secuestro de Maduro y de su esposa, el presidente estadounidense declaró abiertamente su verdadero interés: recuperar una posición monopolística en el sector petrolero del país, negándose a aceptar que la había perdido hace muchos años.
Esa intención fue reflejada por la prensa. ABC News informó que la Casa Blanca exigió a las autoridades de la República Bolivariana que Estados Unidos se convierta en su único socio en la extracción de petróleo. Los ultimátums de la Casa Blanca también incluyeron dar preferencia a compradores estadounidenses en la venta de crudo pesado y "expulsar a China, Rusia, Irán y Cuba", cortando los lazos económicos con esos países.
"Las compañías petroleras intervendrán y reconstruirán su sistema", declaró Trump el domingo por la noche. "Fue el mayor robo en la historia de Estados Unidos. Nadie nos ha robado nunca nuestra propiedad como ellos. Nos arrebataron nuestro petróleo. Nos arrebataron la infraestructura, y toda esa infraestructura está [ahora] podrida y deteriorada, y las compañías petroleras intervendrán y la reconstruirán".
Impulsando a las compañías petroleras estadounidenses
En este contexto, la administración estadounidense ejerce una presión masiva sobre las compañías petroleras para que comiencen a operar en Venezuela, informó Politico.

Se reporta que ahora se discuten en Washington distintos incentivos para lograr la llegada de las petroleras a ese país. Entre las opciones mencionadas figuran contratos firmados por el propio Gobierno de EE.UU., que garanticen pagos y seguridad, así como la creación de empresas conjuntas público‑privadas.
Asimismo, Washington Post informa que Estados Unidos exigió a las autoridades venezolanas que modifiquen urgentemente la legislación petrolera en favor de las empresas estadounidenses.
Por su parte, Trump declaró el domingo que ha hablado "básicamente con todas" las compañías petroleras sobre la posibilidad de entrar en Venezuela, añadiendo que están dispuestas a hacerlo. "Tienen muchas ganas de entrar", afirmó.
En este contexto, Financial Times informa que las refinerías estadounidenses se preparan para un aumento de la importación de crudo venezolano, que las convertiría en las primeras beneficiarias de la agresión militar de Washington.
Más allá del petróleo
Y aunque el petróleo es un recurso clave muy codiciado, el periódico chino South China Morning Post señala que la operación estadounidense forma parte de una disputa geopolítica de Washington contra Pekín por el control de tierras raras y otros minerales estratégicos, indispensables para la industria de defensa y las compañías tecnológicas.
La publicación recuerda que Caracas dispone de "importantes depósitos" de gran variedad de metales preciosos como oro y plata, así como de tierras raras, que EE.UU. necesita desesperadamente para su aparato militar industrial y para sostener el demandante ritmo de las innovaciones de alta tecnología.
Las autoridades venezolanas no han hecho pública la cuantía de la mayor parte de los depósitos de tierras raras y minerales estratégicos, que ahora mismo cobran importancia en el marco de la disputa comercial entre Pekín y Washington.
Además, el país posee los mayores yacimientos de oro de América Latina, estimados en más de 8.000 toneladas, así como hasta un millón de quilates de diamantes en bruto, según los expertos consultados por el medio.
La verdadera razón de la agresión
Caracas ha subrayado en repetidas ocasiones que el pretexto utilizado por Estados Unidos, de una supuesta lucha contra el narcotráfico, no se corresponde con la realidad, y que las verdaderas ambiciones de la agresión estadounidense han girado en torno al petróleo.

"Ya habíamos advertido que estaba en curso una agresión bajo falsas excusas, bajo falsos pretextos, y que las caretas se habían caído y solamente tenían un objetivo, que era el cambio de régimen en Venezuela y que este cambio de régimen permitiese, además, la captura de nuestros recursos energéticos, minerales y naturales", señaló Delcy Rodríguez, la presidenta encargada de Venezuela, tras el ataque al país.
Previamente, Caracas llamó a recordar que ya en la carrera presidencial de 2024 "afirmó abiertamente Trump que su objetivo siempre ha sido quedarse con el petróleo venezolano sin pagar ninguna contraprestación a cambio".



