Estados Unidos ha impuesto este jueves nuevas sanciones a Irán, tras las masivas protestas antigubernamentales que estallaron a finales de diciembre.
"Por orden del presidente [Donald] Trump, el Departamento del Tesoro está sancionando a los principales líderes iraníes implicados en la brutal represión contra el pueblo iraní", declaró el secretario del Tesoro, Scott Bessent.
Entre los funcionarios iraníes de seguridad sancionados, que Washington considera "los artífices de la brutal represión" contra los manifestantes, figura Alí Larijani, secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional (SCNS).
Además, la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) sancionó a 18 personas y entidades supuestamente vinculadas al blanqueo de ingresos por venta de petróleo y productos petroquímicos iraníes en el extranjero, que, según las autoridades estadounidenses, operan a través de "redes clandestinas de 'banca paralela'" asociadas a las instituciones financieras iraníes sancionadas, Bank Melli y Shahr Bank.
El ministro de Exteriores iraní, Seyed Abbas Araghchi, aseguró este miércoles que la situación en el país persa lleva varios días estabilizada, después de que se llevara a cabo una operación contra terroristas que instigaron disturbios.
"Ya son cuatro días que todo está tranquilo. No hay manifestaciones. No hay disturbios, nada en Irán durante los últimos cuatro días", aseguró el canciller en una entrevista concedida a Fox News.
- Las protestas masivas en Irán estallaron a fines de diciembre, luego de que comerciantes de la capital cerraran sus negocios en protesta por la devaluación del rial iraní, que cayó a mínimos históricos frente al dólar estadounidense.
- La Administración Trump manifiesta apoyo a las protestas antigubernamentales que estallaron en Irán a finales de diciembre y rápidamente se volvieron violentas, produciendo víctimas mortales tanto del lado opositor como entre agentes del orden público. El presidente Donald Trump no ha excluido el uso de la fuerza en represalia.
- Teherán, por su parte, acusa a EE.UU. e Israel de instrumentalizar las protestas como parte de una "guerra blanda" contra la República Islámica. El presidente de Irán, Masoud Pezeshkian, denunció el pasado domingo que "terroristas" vinculados a potencias extranjeras están matando a personas inocentes, quemando mezquitas y atacando propiedades públicas.


