Países de Occidente tienen intención de volver a desestabilizar la situación en Bielorrusia a través de organizaciones no gubernamentales y conseguir un cambio del orden constitucional, comunicó el Servicio de Inteligencia Exterior de Rusia.
Según la información difundida por el organismo este lunes, ONG de países occidentales, entre las cuales se encuentran estructuras 'democratizadoras', están acumulando fuerzas y recursos para una nueva edición de una 'revolución de colores'. Con este fin, se está buscando "a nuevos apasionados liberales en la sociedad bielorrusa", al tiempo que los refugiados políticos residentes en Lituania y Polonia y liderados por la excandidata presidencial Svetlana Tijanóvskaya admiten su total impotencia para influir de alguna manera en lo que suceda en su país natal.
Se planea conformar un grupo de "personas enojadas" con Alexánder Lukashenko con la mira puesta en las elecciones presidenciales de 2030.
Por otro lado, "en Occidente pretenden debilitar el enlace entre Minsk y Moscú [establecido] en el marco del Estado de la Unión y complicarle a Rusia que alcance los objetivos de la operación militar especial".
Mientras tanto, los ciudadanos bielorrusos tienen delante de sus ojos los ejemplos de Ucrania, Moldavia y otros países destruidos en nombre de las ambiciones geopolíticas de Occidente bajo las consignas falsas de protección de la democracia y de los derechos humanos, recuerda el Servicio de Inteligencia Externa.


