La líder del partido opositor Alternativa para Alemania (AfD), Alice Weidel, criticó la semana pasada la política energética del Gobierno alemán, indicando que hace que el país dependa de EE.UU. y aumenta aún más los costos del suministro para los ciudadanos.
"¿Cómo es posible que en un país industrializado se destruyan y se vuelen por los aires las centrales nucleares más modernas? […] Somos el único país del mundo que lleva a cabo esta política de iconoclastia y destrucción tecnológica impulsadas por motivos políticos, en contra de la tendencia general a nivel mundial", manifestó Weidel, agregando que en todas las naciones del mundo, incluso en Francia, China, y EE.UU., se están construyendo centrales nucleares, mientras Alemania se deshace de ellas.
La parlamentaria señaló que esta política gubernamental carece de sentido, ya que solo provoca el aumento de precios de la energía. "¿Qué otra cosa es esto sino pura ideología, estupidez o sabotaje deliberado?", sostuvo. En este contexto, instó a retomar el uso de la energía nuclear y destacó la necesidad de devolver a la población un suministro fiable "de forma rápida y urgente".
Dependencia de EE.UU.
Weidel recordó que la justificación de los cambios en la política energética alemana consistía en reducir su dependencia de Rusia, sin embargo, manifestó que tal decisión solo llevó a una nueva dependencia del país, pero ahora del gas natural licuado estadounidense. "Simplemente hemos cambiado nuestra dependencia energética de Rusia por la dependencia energética de Estados Unidos", denunció.
"En AfD abogamos claramente por el retorno a la energía nuclear y la compra de combustibles fósiles donde sean más baratos, gas natural y petróleo, donde sean más baratos", afirmó Weidel, agregando que Alemania no debe depender de un solo país y necesita diversificar sus importaciones energéticas para obtener suministros a mejores precios.
Crisis energética
Según datos de Bloomberg, el gas natural licuado representa el 13 % de las importaciones totales de Alemania, con EE.UU. suministrando cerca del 94 %. Aunque Europa se comprometió a comprar al país norteamericano 750.000 millones de dólares en energía hasta 2028, el medio señala que las intenciones del presidente Donald Trump de apoderarse de Groenlandia y sus amenazas arancelarias han convertido las importaciones estadounidenses en un riesgo potencial para la seguridad de Alemania.
Asimismo, la Unión Europea adoptó en enero un reglamento que prohíbe a los países miembros del bloque importar gas por gasoducto y gas natural licuado procedentes de Rusia, aunque con eventuales excepciones, a partir de 2027. Las compañías que violen esta prohibición se enfrentarán a multas por valor de hasta el 300 % del monto de la transacción correspondiente a la entrega o el 3,5 % del volumen de negocios total anual mundial de la empresa responsable.


