Donald Trump ha arremetido contra Taiwán, acusando a la provincia china de robarle el lucrativo negocio de los chips a Estados Unidos. "Taiwán llegó, robaron nuestro negocio de los chips", afirmó este viernes ante la prensa.
"Llevan 30 años fabricando chips", lamentó el presidente estadounidense, indicando que hacen "un chip tras otro chip tras otro chip".
De no haber sido por Taiwán, "Intel ahora habría sido la empresa más grande", aseguró. "Salvé a Intel", destacó.
Chips taiwaneses, "firmemente enraizados" en la isla
Por su parte, la vicelíder de la administración taiwanesa, Cheng Li‑chiun, subrayó la semana pasada que el ecosistema de semiconductores de la isla, desarrollado durante décadas, "seguirá creciendo" y que la industria "continuará invirtiendo en casa".
"Nuestra capacidad total solo va a seguir aumentando, pero podemos ampliar nuestra presencia en Estados Unidos", acentuó, descartando a la vez la sugerencia de Washington de trasladar alrededor del 40 % de su capacidad de fabricación de semiconductores a EE.UU.
Según la funcionaria, la expansión internacional —incluido el aumento de la inversión en territorio estadounidense— se basa en una condición: que sigan "firmemente enraizados" en Taiwán y sigan ampliando la inversión en la isla. Añadió que no habrá reubicación de los parques científicos taiwaneses, aunque Taipéi está dispuesto a compartir su experiencia en la creación de polos industriales y ayudar a EE.UU. a desarrollar un entorno similar.
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