La Asociación del Fútbol Argentino (AFA) confirmó este lunes la suspensión de la fecha 9 de la Liga Profesional y del resto de las categorías del país en rechazo a la denuncia presentada por la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA), que derivó en el llamado a indagatoria de dirigentes de la entidad. La medida fue solicitada por unanimidad por los clubes durante una reunión del Comité Ejecutivo.
En un comunicado oficial, la AFA sostuvo que "no tiene deuda alguna exigible" vinculada a las obligaciones fiscales mencionadas en la causa y aseguró que los pagos fueron realizados voluntariamente antes de su vencimiento. La entidad también afirmó que esa cuestión ya fue planteada ante la Justicia y que se encuentra pendiente de resolución en la Cámara de Apelaciones.
Los dirigentes de los clubes de la #LigaProfesional de Fútbol de la @afa convocaron a un paro de actividades desde el jueves 5 al domingo 8 de marzo, por lo que no se disputará la fecha 9 del #TorneoApertura tal como estaba programada. Asimismo, las restantes categorías de… pic.twitter.com/aGP8sbhepV
— Liga Profesional de Fútbol (@LigaAFA) February 23, 2026
Según el texto difundido, el organismo recaudador pretende considerar obligaciones que "aún no se encuentran vencidas" como fundamento de un presunto delito penal tributario, lo que, de acuerdo con la AFA, constituye una interpretación en "abierta contradicción a las normas jurídicas vigentes".
En ese contexto, los dirigentes resolvieron solicitar la suspensión de la jornada programada entre el jueves 5 y el domingo 8 de marzo, "en repudio a la denuncia realizada por ARCA contra la Asociación del Fútbol Argentino". La decisión impactará en todas las competencias organizadas por la entidad durante esos días.
La medida coincide con las fechas en las que el presidente de la AFA, Claudio Tapia, y el tesorero Pablo Toviggino deberán presentarse a declarar ante la Justicia en el marco de la investigación por presuntas retenciones impositivas y aportes previsionales, reportó La Nación. El conflicto agrega tensión institucional a la disputa entre el Gobierno y la máxima entidad del fútbol argentino, que se opone al interés del presidente Javier Milei de habilitar la privatización de los clubes.


