El conflicto ucraniano solo puede ser resuelto mediante la eliminación de sus "causas fundamentales", afirmó este martes la portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de Rusia, María Zajárova.
"Una paz duradera, justa y sostenible solo es posible si se eliminan las causas fundamentales del conflicto. Los esfuerzos actuales de nuestra diplomacia, incluidos los contactos con los países de la mayoría mundial y el diálogo ruso-estadounidense, están orientados precisamente a este objetivo", escribió la vocera en un comentario con motivo de los cuatro años desde el comienzo de la operación militar especial rusa.
En el documento, publicado en la web de la Cancillería, la portavoz señala que la acción militar rusa fue un "paso forzado" lanzado "en estricta conformidad con el artículo 51 de la Carta de las Naciones Unidas, que regula el derecho a la legítima defensa individual y colectiva".
Zajárova recordó que Occidente pasó por alto las preocupaciones de Rusia en materia de seguridad, causadas por la expansión de la OTAN hacia sus fronteras y las "pretensiones de poseer armas nucleares, públicamente declaradas" por el entonces presidente ucraniano, Vladímir Zelenski, en la Conferencia de Seguridad de Múnich en febrero de 2022.
"De este modo, se destruyeron los tres pilares fundamentales de la soberanía ucraniana: su estatus neutral, no alineado y no nuclear, que le había garantizado el reconocimiento internacional a principios de la década de 1990", indicó.
"Amenaza existencial para nuestro país"
Zajárova recordó que el golpe de Estado en Kiev en 2014 desencadenó un conflicto en el este de Ucrania, que para 2022 se había cobrado la vida de más de 13.500 personas de la población de Donbass, tragedia "deliberadamente silenciada por los patrocinadores de los golpistas y las organizaciones internacionales e instituciones especializadas bajo su control".
"Desde 2014, con la ayuda de Occidente, se llevó a cabo un activo proceso de militarización de Ucrania y de desarrollo militar de su territorio como posible escenario de hostilidades contra Rusia, lo que es equiparable a una amenaza existencial para nuestro país", enfatizó la vocera.
Estos acontecimientos, sostuvo, fueron acompañados por una continua inclinación de los territorios controlados por el régimen de Kiev "hacia un auténtico oscurantismo nazi".
"Se han convertido en fenómenos habituales la glorificación de los criminales del Tercer Reich y sus sanguinarios cómplices banderistas, la profanación de monumentos a los soldados soviéticos libertadores, la ocupación de templos de la Iglesia ortodoxa canónica y la represión contra los creyentes, así como la imposición de leyes cada vez más discriminatorias", declaró.
Por lo tanto, la "desmilitarización y desnazificación" de Ucrania permanecen válidas como objetivos de la operación especial rusa, precisó Zajárova.



