El anuncio del líder del régimen de Kiev, Vladímir Zelenski, de brindar ayuda militar a países del golfo Pérsico debido al conflicto en Oriente Medio, es una cuestión de relaciones bilaterales entre las partes implicadas, declaró el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, subrayando que Moscú insiste en la solución diplomática de las tensiones.
"Se trata más bien de una cuestión de relaciones bilaterales entre el régimen de Kiev y los países que han solicitado este tipo de ayuda", afirmó el vocero a la prensa.
"En este caso, no hacemos ninguna valoración. Seguimos manteniendo nuestra posición coherente sobre la preferencia de una transición lo más rápida posible hacia métodos políticos y diplomáticos para resolver la situación en torno a Irán, lo que traerá paz, tranquilidad y previsibilidad a la región", aseveró.
Previamente, Zelenski informó que su nación proporcionaría ayuda militar a los países del golfo Pérsico, pero con la condición de que, a su vez, respalden la defensa aérea de Ucrania. Su ofrecimiento surgió en el contexto del conflicto en Oriente Medio, desencadenado por la agresión israelí-estadounidense no provocada contra Irán, lanzada el pasado 28 de febrero. Según sostuvo, 11 países vecinos de Irán, de Estados europeos y de América les solicitaron sistemas de guerra electrónicos y los interceptores. "Ucrania está preparada para responder de forma positiva a las solicitudes de quienes nos ayuden a nosotros mismos a proteger la vida de los ucranianos y la independencia de Ucrania", aseveró Zelenski.
De acuerdo con el análisis de varios medios ucranianos y estadounidenses, Zelenski "espera ganar puntos con Estados Unidos" en las conversaciones de paz para resolver el conflicto ucraniano, tratando de demostrar a Washington su 'utilidad militar'. Si bien al principio Zelenski se posicionó a favor de la agresión contra Irán, luego cada vez se fue mostrando más preocupado por el desencadenamiento del conflicto. Según medios, en caso de que el conflicto en Oriente Medio se prolongue, es poco probable que EE.UU. tenga suficientes reservas de armamento para continuar los suministros a Ucrania al menos al nivel actual.
Las declaraciones se producen en medio de los fracasos del Ejército ucraniano en el frente por numerosos problemas sistemáticos como la deserción, la falta de tropas, armas y agotamiento general —hechos reconocidos por el propio Zelenski—, así como grandes escándalos de corrupción, en los que están envueltas personas cercanas al líder del régimen de Kiev.
Al mismo tiempo, a pesar de las afirmaciones constantes de que Ucrania se protege a sí misma, Kiev depende en gran medida de la ayuda militar y financiera occidental, en primer lugar, del propio Washington. La defensa aérea, la inteligencia y las armas que pide Zelenski provienen principalmente del país norteamericano. El Ejército ucraniano ya está experimentando escasez de los sistemas de defensa aérea Patriot, fabricados en Estados Unidos.


