Desde que el pasado 28 de febrero Estados Unidos e Israel lanzaran su ataque conjunto contra Irán, las fuerzas del país persa han disparado más de 3.000 misiles y drones contra los países del Golfo, alcanzando bases militares estadounidenses, radares, puertos e instalaciones petroleras, recoge Financial Times.
El alcance de esos ataques se puede apreciar en imágenes por satélite que muestran un incendio en tanques de almacenamiento en el puerto de Fuyaira, en Emiratos Árabes Unidos, donde también fue alcanzado el puerto de Jebel Ali. Además, se distinguen los daños causados en la refinería de Ras Tanura y en un radar del sistema aéreo THAAD en la base aérea Príncipe Sultán, ambos en Arabia Saudita, así como la destrucción de algunas instalaciones en la base de la Quinta Flota de EE.UU. en Baréin y en el aeropuerto de la ciudad iraquí de Erbil.
'No one has done more with less than the Iranians,' said a former chief of staff at a US special forces command centre. https://t.co/OdzwZq2aGZpic.twitter.com/VXRCDC3jsl
— Financial Times (@FT) March 13, 2026
En sus ataques, Irán recurre cada vez más a sus drones kamikaze Shahed. Expertos consultados por el periódico británico señalan que EE.UU. ha subestimado esa amenaza y que sus sistemas aéreos no son eficaces para hacerles frente, ya que esos aparatos no siguen trayectorias predecibles y vuelan a baja altura.
Además, son más baratos que los misiles, más fáciles de lanzar y más difíciles de destruir en tierra, ya que las vías de lanzamiento se pueden montar en camionetas y reubicar rápidamente. "Nadie ha hecho más con menos que los iraníes", señaló al respecto Seth Krummrich, exjefe de Estado Mayor del Comando de Operaciones Especiales Central (SOCCENT).
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