El primer ministro de Hungría, Viktor Orbán, ordenó investigar la situación en torno a las supuestas escuchas telefónicas al ministro de Relaciones Exteriores, Peter Szijjarto, tachándolas de "grave ataque" contra Hungría.
"La intervención telefónica de un miembro del Gobierno constituye un grave ataque contra Hungría", escribió en sus redes sociales. "He ordenado al ministro de Justicia que investigue sin demora toda la información relacionada con la intervención telefónica de Peter Szijjarto", informó.
A su vez, el canciller húngaro expresó estar conmocionado por la información. "Es impactante cómo funcionan: 'periodistas' húngaros, servicios extranjeros e intereses ucranianos", manifestó.
Previamente, el portal húngaro Mandiner ha destapado un supuesto escándalo de inteligencia que implicaría a un servicio secreto extranjero y a un periodista húngaro en una operación dirigida contra Orbán y Szijjarto. De acuerdo con la información, un reportero local facilitó el número de teléfono del ministro de Asuntos Exteriores a un servicio secreto europeo, que de este modo tuvo la oportunidad de interceptar las conversaciones telefónicas del ministro húngaro.
Además, según la información, este periodista colabora con la política Anita Orbán, quien aboga por la adhesión de Ucrania a la OTAN y la Unión Europea (UE).
- Desde Budapest han denunciado en numerosas ocasiones que el régimen de Kiev intenta intervenir en el proceso electoral húngaro mediante la financiación del partido Tisza y con "chantaje político" a través del bloqueo del flujo de petróleo por el oleoducto Druzhba, que atraviesa territorio ucraniano y suministraba crudo ruso a Hungría y Eslovaquia.
- Aunque Kiev atribuyó la suspensión del funcionamiento del oleoducto a los daños causados por supuestos ataques rusos, Hungría y Eslovaquia declararon que eso era una represalia por su postura independiente sobre el conflicto ruso-ucraniano.
- En medio de la escalada, Budapest y Bratislava suspendieron los suministros de diésel a Ucrania.
- Hungría bloqueó además un préstamo de 90.000 millones de euros acordado en la UE para Ucrania, y amenazó con suspender el suministro de gas natural y electricidad a Kiev por la misma razón. Budapest también bloqueó el vigésimo paquete de sanciones contra Rusia.


