El ministro de Relaciones Exteriores de Rusia, Serguéi Lavrov, calificó de "inadecuada" la reacción del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) ante las amenazas a la seguridad nuclear en Oriente Medio, en el contexto de la agresión conjunta de Estados Unidos e Israel contra Irán.
"Bajo ataque —y además esto está declarado como un 'objetivo legítimo'— está la máxima dirigencia iraní, así como la infraestructura civil, incluidas las instalaciones de energía nuclear que se encuentran bajo las garantías del OIEA", constató.
"Además, la dirección del OIEA reacciona de una manera que yo calificaría de inadecuada ante las amenazas directas que se generan como resultado de la agresión desatada para la seguridad nuclear", resaltó Lavrov.
El jefe de la diplomacia rusa destacó que, como consecuencia del conflicto en Oriente Medio, sufren no solo los "ciudadanos comunes de los países antagonistas, Irán e Israel", sino también otros Estados de la región, las monarquías árabes que forman parte del Consejo de Cooperación del Golfo: Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos, Kuwait, Catar, Baréin y Omán.
En este contexto, Lavrov expresó la convicción de Moscú de que únicamente "el camino de las negociaciones, de la unión y de la conciliación del equilibrio de intereses responde a los intereses de toda esta importantísima región del mundo, y no los intentos de obligar por la fuerza a algún país, y menos aún a la República Islámica de Irán, a seguir dictados desde el extranjero".
El pasado 17 de marzo, la Organización de Energía Atómica de Irán denunció un ataque contra una central nuclear ubicada en la ciudad de Bushehr, después de que un proyectil impactara en el área de la planta.
Tras el ataque, Alexéi Lijachiov, director de la corporación energética rusa Rosatom –contratista principal de la central de Bushehr– hizo un llamamiento a evitar más agresiones contra la instalación, al advertir que si se produce un incidente "será, como mínimo, de escala regional y afectará a un gran número de países de Oriente Medio". Además, subrayó que "ninguna de las partes en conflicto escapará a la exposición a la radiación si se produce un accidente grave".
Por su parte, el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, enfatizó que los ataques contra instalaciones nucleares iraníes son potencialmente extremadamente peligrosos y pueden acarrear consecuencias irreversibles. "Bushehr es una instalación nuclear que está bajo el control de la ONU y el Organismo Internacional de Energía Atómica. Rusia mantiene un diálogo constante con el OIEA", resaltó.
Agresión contra Irán
- La madrugada del sábado 28 de febrero, Israel y EE.UU. iniciaron una agresión conjunta contra Irán con el objetivo declarado de "eliminar las amenazas" de la República Islámica.
- Los bombardeos causaron la muerte del líder supremo de Irán, el ayatolá Alí Jameneí, y de varios altos cargos militares, entre ellos el secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional, Ali Larijani; el comandante de la milicia Basij, Gholamreza Soleimani; y el ministro de Inteligencia, Esmaeil Khatib. Mojtabá Jameneí, hijo del fallecido líder supremo, fue elegido como su sucesor.
- Desde el inicio de las hostilidades, al menos 1.563 civiles han fallecido en Irán, según las autoridades del país persa. Además, han sido destruidas o resultado gravemente dañadas miles de infraestructuras civiles, viviendas, centros médicos y escuelas.
- Como represalia por la agresión, Teherán ha lanzado decenas de oleadas de misiles balísticos y drones contra Israel y contra bases estadounidenses en países de Oriente Medio. Además, en respuesta a los ataques contra su infraestructura energética, la República Islámica lanzó una serie de ataques masivos que alcanzaron "instalaciones petroleras vinculadas a Estados Unidos" en varios países de Oriente Medio.
- Asimismo, Irán bloqueó casi por completo el estrecho de Ormuz, ruta marítima por donde circula alrededor de 20 % de todo el petróleo y gas que se comercia en el mundo, lo que ha disparado los precios de los combustibles.
MINUTO A MINUTO: Irán denuncia ataques a infraestructura energética y desmiente que dialogue con EE.UU.


