La empresa de neurotecnología estadounidense Neuralink está ayudando a Kenneth, un hombre con esclerosis lateral amiotrófica (ELA), a volver a hablar mediante una interfaz cerebro-ordenador (ICO) diseñada para traducir el pensamiento en voz, según una publicación de la firma realizada este martes en X.
El hombre recibió el diagnóstico de la enfermedad en enero de 2024 y desde entonces estaba perdiendo su capacidad de expresarse oralmente. Dos años después se convirtió en el segundo participante en recibir un implante para la voz en el marco del ensayo clínico VOICE.
"La ELA ha ido arrebatando gradualmente la capacidad de hablar a Kenneth. A través del ensayo clínico VOICE de Neuralink, está explorando cómo una interfaz cerebro-computadora diseñada para traducir el pensamiento en voz podría ayudarle a recuperar la autonomía en su vida diaria", escribió la empresa.
ALS has gradually taken away Kenneth’s ability to speak. Through Neuralink’s VOICE clinical trial, he’s exploring how a brain-computer interface designed to translate thought to speech could help restore autonomy in his daily life.Watch to learn more: pic.twitter.com/C9QufqhI6R
— Neuralink (@neuralink) March 24, 2026
Con esta enfermedad incurable, "tienes degeneración neuronal, eres incapaz de transportar la señal de tu cerebro a tus músculos", explicó Skyler Granatir, ingeniero de aprendizaje automático en Neuralink. "Es como un cable de internet cortado. Y con una interfaz cerebro-computadora se evita completamente esta vía y se puede leer directamente desde el cerebro a un dispositivo para hacer las cosas que uno quiere hacer", agregó.
Asimismo, señaló que el verdadero valor de la ICO es que le devolverá la voz a Shock: "Podrá hablar cómodamente durante horas y horas sin tener que hablar en voz alta, sino simplemente moviendo la boca en silencio, de una manera extremadamente cómoda".
En este sentido, indicó que el objetivo es que el paciente solo mueva los labios y la interfaz cerebro-ordenador descodofique su discurso y hable por él con la voz que tenía antes de que comenzara a cambiar, en 2020. "Todavía estamos en una fase temprana, pero Kenneth nos está ayudando a construir el futuro", afirmó Granatir.
Aproximadamente, entre el 80 y el 95 % de las personas con ELA pierden la capacidad de hablar a medida que avanza la enfermedad. Muchos de los pacientes que la padecen pierden completamente el habla funcional entre dos y tres años después del inicio de los síntomas.


