Este jueves murió la joven española Noelia Castillo, luego de casi dos años de batalla en los tribunales para acceder a la eutanasia, un derecho que la justicia le había reconocido hasta en cinco ocasiones.
Castillo, de 25 años, falleció por eutanasia, aproximadamente a las 6:00 de la tarde (hora local), en el Hospital de Sant Camil, ubicado en Sant Pere de Ribes, en la comarca de Garraf (Cataluña), donde había estado recluida en estos últimos meses, recoge El Periódico.
Antes de su deceso, estuvo acompañada por sus padres, sus hermanas, su abuela materna y una religiosa. Sin embargo, murió sola, conforme a su petición, según La Vanguardia.
El padre de Castillo, el principal adversario de su decisión, estuvo representado por la organización ultraderechista Abogados Cristianos, que argumentó en los tribunales que el estado mental de la joven la imposibilitaba para estar en condiciones de tomar esa decisión por sí misma.
A las afueras de la institución de salud, se apostaron miembros de esa organización conservadora, quienes gritaban consignas en rechazo a la determinación de la joven. La manifestación fue custodiada por Mozos de Escuadra, la Policía autonómica catalana, que en varias oportunidades pidió hacer silencio.
¿Qué ocurrió?
Castillo, que padecía trastorno límite de la personalidad, fue víctima de una agresión sexual múltiple en un centro de menores donde fue llevada luego de que sus padres perdieran su custodia. Tras ese evento, en octubre de 2022 intentó quitarse la vida lanzándose desde un quinto piso.
La caída le causó una lesión medular irreversible, paraplejía, fuertes dolores neuropáticos e incontinencia, según El Mundo. La joven usaba silla de ruedas y tenía una discapacidad de 74 %.
"Yo simplemente quiero irme en paz y dejar de sufrir", dijo durante una entrevista en el programa televisivo 'Y ahora Sonsoles', donde ratificó que nunca ha dudado de su decisión, recoge Antena 3.
Luz verde a la eutanasia de Noelia.🟠 Te contamos todos los detalles EN DIRECTO.#YAS24Mar ▶️ https://t.co/FUaXHdwvslpic.twitter.com/RVhhgOyUUq
— Y Ahora Sonsoles (@YAhoraSonsoles) March 24, 2026
Una larga querella judicial
En abril de 2024, Castillo pidió la eutanasia a la Comisión de Garantía y Evaluación de Cataluña (CGAC), que le dio luz verde. Sin embargo, en julio de ese año su padre apeló a esa resolución. A partir de ese momento comenzó una compleja querella judicial.
La eutanasia, que inicialmente estaba pautada para el 1 de agosto de 2024, fue suspendida de forma cautelar un día antes por el Juzgado de lo Contencioso-Administrativo N.º 12 de Barcelona, ante la solicitud del progenitor.
Ante la negativa de la joven de cumplir con lo solicitado por su padre, en marzo de 2025 compareció nuevamente ante la Justicia, ratificó su voluntad y denunció las presiones familiares. Posteriormente, una jueza autorizó la eutanasia y determinó que el padre no tenía la legitimidad para decidir por su hija.
Su progenitor recurrió ante distintas instancias: el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña, el Tribunal Supremo, el Tribunal Constitucional y el Tribunal Europeo de Derechos Humanos, alegando que su hija tenía trastornos mentales, por lo que requería ayuda psicológica, mas no eutanasia.
Este ha sido el caso más polémico desde que, en 2021, España aprobara la ley que legalizaba la eutanasia para determinados casos con aval médico.


