La crisis energética provocada por la guerra desatada por EE.UU. e Israel contra Irán que ha golpeado a la Unión Europea (UE) podría derivar en una crisis fiscal, ha advertido la Comisión Europea a los países miembros, informa Financial Times.
En este sentido, la Comisión ha instado a la "coordinación y la cautela" en cualquier medida destinada a mitigar el alza de los precios de la energía. Concretamente, insiste en que las subvenciones energéticas, las rebajas fiscales y los límites máximos de precios propuestos sean restringidos en tiempo y alcance.
En declaraciones al periódico, el comisario europeo de Energía, Dan Jorgensen, señaló que la guerra, que disparó los precios del petróleo y el gas en Europa hasta 60 %, tiene "un enorme riesgo de provocar una mayor inflación con todos los efectos negativos que ello conlleva".
"El problema en una crisis como esta es que, a veces, tenemos que apoyar y subvencionar cosas que normalmente ni se nos pasarían por la cabeza, pero hay que hacerlo a corto plazo. De lo contrario, la gente se congelará o la producción se paralizará", alertó.
Varios países, como Italia, Polonia y España, han reducido los impuestos sobre los combustibles, mientras que otros han solicitado una mayor flexibilidad en las normas del bloque respecto a las ayudas estatales. Roma también está presionando a Bruselas para que relaje las restricciones fiscales y conceda a los Estados un mayor margen de maniobra.


