El Gobierno de Colombia anunció este lunes que comenzará un proceso para aplicar la eutanasia a los hipopótamos descendientes de la primera manada que en la década de 1980 traficó Pablo Escobar, el fallecido jefe del Cártel de Medellín, y que durante todo este tiempo han representado un riesgo ambiental para el país.
La ministra de Ambiente de Colombia, Irene Vélez Torres, explicó que el principal objetivo es reducir la población de hipopótamos que en el año 2030 podría alcanzar 500 ejemplares, lo que afectaría aún más los ecosistemas y otras especies nativas.
#Atención Gobierno anuncia que iniciará la eutanasia de hipopótamos descendientes de los 4 animales que importó al país el narcotraficante Pablo Escobar hace más de 30 años. La población supera ya los 160 individuos. La minsitra de Ambiente, Irene Vélez, explica que ningún país… pic.twitter.com/XGdrMMPP48
— BluRadio Colombia (@BluRadioCo) April 13, 2026
"Se adoptan dos protocolos clave: el de translocación (...) y el de eutanasia, bajo criterios responsables y éticos. Además, por primera vez se asignan recursos específicos para su implementación", afirmó la funcionaria al precisar que se cuenta con un presupuesto de más de 7.000 millones de pesos (1,9 millones de dólares).
También precisó que, en una primera etapa, la eutanasia alcanzaría a 80 de los 169 hipopótamos que habitan la región Magdalena Medio, en Antioquia, en los alrededores de la Hacienda Nápoles que habitó Escobar.
Por otra parte, confirmó que varios gobiernos han ofrecido trasladar los animales a países donde existen poblaciones nativas de hipopótamos, pero la respuesta ha sido negativa.
¿Qué pasó?
El dilema de qué hacer con lo que se considera una "especie exótica invasora" comenzó en 1981, cuando el líder del Cártel de Medellín llevó a Colombia, de manera ilegal, a tres machos y una hembra provenientes de África que comenzaron a reproducirse. En 1993, el narcotraficante fue asesinado y los animales quedaron viviendo libremente sin que las autoridades se percataran de que en el corto plazo se convertirían en un problema.
Debido a la falta de depredadores naturales y al clima favorable, los científicos advirtieron que el número de hipopótamos podría crecer a casi 1.500 para el 2040, momento para el que ya habrían causado un daño ambiental irreversible, además de que la población sería demasiado grande para controlarla.
En 2020, Colombia logró trasladar a 70 hipopótamos a santuarios naturales de México e India, en un proceso que costó alrededor de 3,5 millones de dólares pero la población siguió reproduciéndose en Antioquía a pesar de que se aplicaron diversos programas de esterilización.

