Los jefes del Ejército, la Armada y la Fuerza Aérea británicas han recibido la orden de encontrar 3.500 millones de libras (unos 4.750 millones de dólares) en ahorros, pese a que el primer ministro del Reino Unido, Keir Starmer, asegura que prepara a sus fuerzas para la guerra, según revela Sky News, citando fuentes del Ejército familiarizadas con el asunto.
El medio indica que los altos mandos militares británicos se reunirán esta semana para discutir la crisis de financiación. Una de las fuentes consultadas señaló que la presión se debe a que el presupuesto actual no alcanza ni siquiera para cumplir con los programas ya existentes, y mucho menos para llevar a cabo las ambiciosas metas de la Revisión de Defensa publicada el pasado junio, que buscaba reconstruir y rearmar al país ante las crecientes amenazas.
Se informa que el Gobierno británico aún no ha aprobado el Plan de Inversión en Defensa (DIP, por sus siglas en inglés), un programa decenal que debería haberse publicado el pasado otoño. Según la publicación, esto provoca que la presión financiera no cese, y los oficiales militares y funcionarios civiles se vean obligados a buscar continuamente nuevas formas de reducir costes.
Ante las exigencias de ahorro, un portavoz del Ministerio de Defensa se pronunció para defender la gestión del Gobierno, afirmando que "el presupuesto de defensa está aumentando hasta niveles récord", ya que el Gobierno está logrando el mayor incremento del gasto en defensa desde la Guerra Fría, con una inversión total de 270.000 millones de libras (unos 366.000 millones de dólares) solo en esta legislatura. El portavoz añadió que "las demandas sobre la defensa están aumentando, con la creciente agresión rusa, la crisis en Oriente Medio y los crecientes requisitos operativos", y aseguró que el Plan de Inversión en Defensa se publicará "lo antes posible".
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