Moscú ha advertido sobre el riesgo de una nueva escalada militar en Europa tras los recientes planes de Estados Unidos de reforzar su presencia militar en Polonia, en un contexto de creciente tensión en el flanco oriental de la OTAN.
La portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores ruso, María Zajárova, afirmó este jueves en una rueda de prensa que cualquier traslado de bases o contingentes estadounidenses hacia países del centro y este de Europa resulta "inaceptable" para Moscú.
Zajárova criticó la posibilidad de que fuerzas estadounidenses sean reubicadas desde Estados considerados por Washington como "menos fiables" hacia otros que califica como más "fiables" dentro de la región, señalando que este tipo de movimientos incrementan la presión militar cerca de las fronteras rusas.
Según la representante de la diplomacia rusa, una dinámica de este tipo no haría más que agravar la tensión en el continente europeo, lo que obligaría a Rusia a responder con "medidas técnico-militares adicionales" para garantizar su seguridad nacional.
"Racional, justificada y desde hace tiempo necesaria"
Al mismo tiempo, Zajárova sostuvo que una reducción del despliegue militar estadounidense en Europa sería una medida "racional, justificada y desde hace tiempo necesaria" para contribuir a una estabilización parcial de la situación político-militar.
Las declaraciones se producen después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunciara el envío de 5.000 soldados estadounidenses a Polonia el 22 de mayo, una decisión vinculada —según sus palabras— al contexto político tras las elecciones de 2025 en las que se impuso Karol Nawrocki, actual presidente del país eslavo.