Dos hombres fueron condenados en el Reino Unido a más de 10 años de prisión por su implicación en un choque mortal ocurrido en Manchester, después que se grabaran a sí mismos inhalando el llamado 'gas de la risa' —un óxido nitroso que tiene un efecto embriagador— mientras circulaban a velocidades de hasta 225 km/h en zonas limitadas a 48 km/h.
Según reportes de la prensa local, el conductor, Uways Hussain, de 20 años, se saltó un semáforo en rojo y chocó contra otro vehículo en el cruce de Green End Road y Kingsway, en la madrugada del 9 de marzo. En el siniestro murió Sylvester Abayomi, de 50 años, que iba camino al trabajo.
Los informes señalan que tras el impacto, el Apple Watch del conductor llamó automáticamente a los servicios de emergencia, al detectar la colisión, y registró una conversación en la que ambos hablaban de pedir un Uber para abandonar el lugar y denunciar el vehículo como robado.
Como consecuencia, Hussain fue sentenciado a 11 años y ocho meses de cárcel, tras declararse culpable de causar la muerte por conducción peligrosa y otros delitos. Por su parte, el propietario del coche, Usmon Mahmood, de 23 años, que viajaba como pasajero, recibió 12 años y nueve meses por ayudar e instigar a Hussain.