El portavoz del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI) anunció la plena preparación de Irán para todos los escenarios militares posibles, enfatizando la alta alerta de sus fuerzas ante cualquier eventualidad, recogen medios locales.
El vocero señaló que consideran que el ámbito militar es el campo más importante en el que el enemigo confía para lograr sus objetivos. En este contexto, subrayó que la preparación actual de las Fuerzas Armadas iraníes es superior a la del pasado, gracias a la experiencia adquirida "en el campo de batalla y la confrontación directa con el enemigo".
También advirtió que "el tipo de operación, la geografía de la batalla e incluso el tipo de armamento utilizado serán diferentes" y reiteró que el CGRI tiene "total preparación para todos los escenarios posibles".
Asimismo, recordó que Estados Unidos, "a pesar de usar su vasta capacidad en tierra, mar y aire, no pudo sacar el estrecho de Ormuz del control de Irán, ni siquiera por unos minutos", y concluyó que Washington "fracasó en lograr sus objetivos" al intentar establecer las condiciones que deseaba en la estratégica vía marítima.
El estrecho de Ormuz, la verdadera arma de Irán
Frágil tregua
A pesar de la frágil tregua declarada a principios de abril entre Washington y Teherán, la situación reciente en la región se ha caracterizado por ataques y amenazas mutuas.
Según la postura iraní, la tregua incluye el Líbano, pero Israel continúa atacando el sur del país árabe. El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, comunicó este lunes el inicio de nuevos bombardeos contra objetivos del movimiento chiita libanés Hezbolá en el barrio de Dahieh, en Beirut.
La jornada anterior, un ataque aéreo israelí contra el distrito de Nabatieh, en el sur del Líbano, causó la muerte de al menos ocho personas, entre ellas tres mujeres.
Sin embargo, la escalada no se limita al Líbano. El Mando Central de Estados Unidos (Centcom) anunció este lunes que las fuerzas estadounidenses llevaron a cabo "ataques de autodefensa" contra radares y centros de mando y control de drones en la ciudad iraní de Garuk y en la isla de Qeshm. En represalia, Irán bombardeó una base de EE.UU.



