Donald Trump subestimó la capacidad de Irán para cerrar el estrecho de Ormuz y sobrestimó la capacidad de EE.UU. para reabrirlo, reporta The New York Times.
Durante años, el Gobierno estadounidense realizó ensayos de guerra sobre posibles conflictos con Irán, con la participación de decenas de mandos militares y responsables políticos, recuerda el diario. Una y otra vez, según los participantes, llegaron a la conclusión de que Teherán respondería a un gran ataque estadounidense cerrando el estrecho.
"Cada vez, lo primero en lo que nos concentrábamos era en el estrecho, sin excepción", afirmó Dennis B. Ross, alto cargo de seguridad nacional de la Casa Blanca con el expresidente Barack Obama. "Dábamos por hecho que, si vas a la guerra con Irán, ese sería su contragolpe", recalcó.
Por su parte, John Bolton, quien fue asesor de seguridad nacional de Trump en su primer mandato, indicó que el líder republicano era consciente de ese riesgo. Ormuz siempre ocupaba un lugar central en sus discusiones con el mandatario, apuntó.
"Es imposible de creer que Trump se sorprendiera por el cierre del estrecho", dijo Bolton. La verdadera pregunta, añadió, es por qué Washington parecía tan poco preparado para ese resultado.
El medio apunta a varios posibles factores para este error.
El estrecho de Ormuz, la verdadera arma de Irán
Una explicación sencilla es que Trump tal vez esperaba que el Gobierno iraní cayera antes de que pudiera bloquear el estrecho.
Además, algunos miembros de su Administración también creían —equivocadamente— que Teherán no podría cerrar la vía marítima sin sacrificar sus propias exportaciones de petróleo y que no cometería ese "suicidio económico", como lo definió uno de ellos.
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Otro error de cálculo del mandatario y sus principales colaboradores fue confiar en que, si Irán intentaba apoderarse del estrecho, los aliados de Washington ayudarían a las fuerzas estadounidenses a recuperar el control de la ruta marítima.
Asimismo, NYT señala que las tácticas del país persa pueden haber sorprendido a los militares estadounidenses. La planificación del Pentágono partía de la premisa de que Irán minaría intensamente la vía marítima. Sin embargo, Teherán se ha basado principalmente en misiles de costa y en su relativamente nuevo arsenal de drones baratos para atacar y amenazar a los buques.
Además, al menos varios funcionarios de la Administración Trump dudaban de que Irán quisiera cerrar el estrecho, presuponiendo que una medida así pondría fin a los lucrativos ingresos petroleros de la República Islámica.
En el contexto actual, una operación militar unilateral de Washington para reabrir el estrecho implicaría un riesgo considerable para un presidente que ya se enfrenta a la ira de sus partidarios que creyeron en sus anteriores promesas de que evitaría guerras enrevesadas en Oriente Medio, observa el periódico.
Kenneth M. Pollack, exanalista de inteligencia de la CIA, quien ha dirigido o participado en varias simulaciones de conflictos entre EE.UU. e Irán, explicó que una operación de este tipo exigiría desplegar al menos una división del Ejército en las costas iraníes para localizar y destruir todo su arsenal de lanchas, minas, misiles y drones.
"Para hacer eso, hay que ir casi puerta por puerta a lo largo de la orilla norte del estrecho", enfatizó Pollack. "Siempre ha sido un problema muy difícil. […] Nada de lo que han hecho los iraníes me ha sorprendido", añadió.