La Cámara de Representantes del Congreso de EE.UU. aprobó este miércoles una resolución para limitar las acciones militares de la Administración de Donald Trump contra Irán.
La resolución sobre poderes de guerra, impulsada por los demócratas y de carácter mayoritariamente simbólico, se aprobó por 215 votos contra 208, con cuatro republicanos que se sumaron para votar a favor, recoge NBC News.
La moción, que en realidad se convierte en una reprimenda y fue presentada por el representante Gregory Meeks —el principal demócrata en el Comité de Asuntos Exteriores—, ordena al mandatario a retirar a las Fuerzas Armadas estadounidenses de las hostilidades con Irán, a menos que el Congreso vote a favor de declarar la guerra o autorice el uso de la fuerza militar contra la nación de Oriente Medio.
No obstante, no obliga al inquilino de la Casa Blanca a poner fin al conflicto; por tanto, termina siendo una expresión simbólica de desaprobación de la actual guerra con Irán.
Esta resolución se había programado originalmente para someterse a votación hace dos semanas, antes de que la Cámara liderada por los republicanos se marchara a un receso, pero fue retirada abruptamente del pleno.
Ya a principios de este año, los legisladores republicanos rechazaron otros tres intentos de aprobar una resolución sobre los poderes bélicos.
¿Pondría fin al conflicto?
Para que una resolución de este tipo tenga un impacto práctico en las operaciones militares, aún debe sortear varios obstáculos legales y políticos.
Esta moción aprobada por la Cámara de Representantes difiere de la medida sobre poderes bélicos que ya superó un obstáculo de procedimiento en el Senado, pero sobre la que aún no se ha llevado a cabo una votación final, reseña NPR.
Para que una acción de este tipo pueda convertirse en ley, ambas cámaras deben ponerse de acuerdo sobre un texto legislativo idéntico y aprobar la misma versión del proyecto.
Pero, incluso si el Congreso logra enviar una resolución unificada a la Casa Blanca, se espera que sea vetada por Trump, cuya Administración ha cuestionado la constitucionalidad de la Ley de Poderes de Guerra.


