La Fuerza Aérea de Estados Unidos (USAF, por sus siglas en inglés) planea adquirir los pocos drones MQ-9 Reaper que aún tiene disponibles a su fabricante, General Atomics, para reponer las decenas de unidades perdidas en sus ataques contra Irán y los hutíes en Oriente Medio e incluso busca ejemplares en el desguazadero de aeronaves retiradas, informó TWZ este viernes.
General Atomics ha confirmado que solo dispone de menos de 10 aeronaves, lo que genera serias dudas sobre la capacidad inmediata de la USAF para cubrir las brechas en su flota. Las pérdidas incluyen casi 30 drones derribados en acciones contra Irán y decenas más en operaciones previas contra militantes hutíes.
El valor conjunto de los Reaper derribados se estima en torno a los 1.000 millones de dólares. La flota actual se ha reducido a 135 aeronaves, frente a las 165 con las que contaba al comienzo del año fiscal 2026. El modelo MQ-9 está fuera de producción y no hay unidades nuevas en inventario.
Aunque un alto oficial estadounidense describió el vehículo no tripulado como "el jugador más valioso" de la campaña de agresión contra Irán, la USAF cuestiona su supervivencia en entornos de alta amenaza y ya busca un sucesor, el MQ-9 Next, en un programa que tomará años. Mientras tanto, recurre a la reutilización de componentes de más de 50 drones MQ-1 Predator retirados del servicio.
El teniente general de la USAF, David Tabor, señaló que exploran todas las opciones para adquirir los MQ-9 disponibles durante este año fiscal. Sin embargo, la grave escasez de unidades accesibles —incluso tras comprobar que no hay en el gran cementerio de aeronaves retiradas de la USAF en Arizona (AMARG)— subraya la enorme importancia estratégica de estos drones de larga persistencia para misiones de inteligencia y ataque.