El portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de China, Guo Jiakun, refutó el jueves las críticas de EE.UU., el Reino Unido, Francia y Alemania, que el día anterior habían manifestado 'preocupación' por los despliegues de la guardia costera china cerca de Taiwán a principios de mes.
"Los países involucrados deben respetar la soberanía, la integridad territorial y los derechos e intereses marítimos de China, y dejar de confundir lo correcto con lo incorrecto o distorsionar los hechos", declaró en rueda de prensa.
El vocero recordó que de acuerdo con la legislación interna china y el derecho internacional, incluida la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar, su país posee una zona económica exclusiva y una plataforma continental en las aguas al este de Taiwán.
Asimismo, destacó que los patrullajes de las autoridades chinas en esas aguas constituyen medidas legítimas para ejercer jurisdicción, mantener la estabilidad regional y el orden marítimo; además de ser acciones necesarias contra la manipulación de las cuestiones de límites marítimos por parte de otros países y la violación de los derechos e intereses de China.
Operación especial china
Pekín organizó una operación especial de control del tráfico marítimo en las aguas al este de Taiwán con el propósito de ejercer plenamente la jurisdicción administrativa marítima china, reforzar la capacidad de patrullaje y la aplicación de la ley en alta mar y de control del tráfico en aguas claves, garantizar la seguridad del tráfico marítimo y salvaguardar los derechos e intereses del Estado.
La medida, considerada por Pekín como necesaria, fue adoptada en respuesta al anuncio unilateral de Japón y Filipinas sobre el inicio de negociaciones de delimitación marítima al este de Taiwán, lo que para las autoridades chinas "vulnera gravemente" la soberanía territorial de China y sus derechos e intereses marítimos.
"En cualquier negociación sobre la delimitación de las aguas al este de Taiwán, la parte china debe participar. Que Japón y Filipinas, eludiendo a China, hayan iniciado unilateralmente las llamadas negociaciones de delimitación marítima, constituye una grave violación del derecho internacional [...], así como de las normas básicas de las relaciones internacionales, vulnera gravemente los derechos e intereses marítimos de China, y China no lo permitirá bajo ningún concepto", subrayó la portavoz de la Cancillería del gigante asiático, Mao Ning.
- Taiwán se autogobierna con una administración propia desde 1949, mientras que China la considera como parte irrenunciable de su territorio y la mayoría de los países, incluida Rusia, reconocen la isla como parte integral de la República Popular China.



