El vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, afirmó que Washington busca obtener las reservas de uranio enriquecido de Irán, al tiempo que sostuvo que el programa nuclear iraní ha quedado funcionalmente destruido tras la pérdida de su capacidad para enriquecer uranio.
Al ser cuestionado sobre la continuidad del programa nuclear iraní, Vance aseguró que el objetivo principal era inutilizar la infraestructura de enriquecimiento. "Lo que hay que destruir es su capacidad de enriquecer uranio, y eso ha sido destruido", afirmó durante una entrevista con Bill Maher en el programa Real Time este jueves. Según explicó, sin centrifugadoras operativas, Irán no puede producir el material necesario para desarrollar un arma nuclear.
Durante la conversación, Maher señaló que aún quedaba pendiente el destino de las reservas de uranio altamente enriquecido y preguntó cómo EE.UU. pretendía obtener ese material si no había entrado allí. Vance respondió que "esa reserva enriquecida es algo que queremos conseguir" y añadió que el presidente Donald Trump también tiene ese objetivo. "La vamos a conseguir", aseguró.
No obstante, el vicepresidente sostuvo que, incluso si Washington no lograra hacerse con esas reservas, el riesgo seguiría siendo limitado. Según explicó, el material permanece "enterrado a gran profundidad bajo tierra" y, en su opinión, Irán ya no dispone de la capacidad técnica para convertirlo en un arma nuclear. Por ello, indicó que las negociaciones actuales buscan retrasar aún más cualquier posibilidad de que Teherán reconstruya su programa nuclear.
Irán ha insistido en reiteradas ocasiones en que su programa nuclear tiene fines civiles y defiende su derecho al enriquecimiento de uranio con propósitos pacíficos. El presidente de Irán, Masoud Pezeshkian, declaró que el país no renunciará a su programa nuclear y que Washington tiene que aceptarlo.