La táctica con la que Rutte intenta retener el apoyo de Trump

El jefe de la OTAN busca aplacar el descontento de la Casa Blanca con una estrategia de halagos y promesas de inversión en firmas de EE.UU.

El secretario general de la OTAN, Mark Rutte, ha definido su estrategia para gestionar la relación con el presidente Donald Trump: centrar el discurso en el aumento del gasto militar y en las inversiones de los aliados en la industria de defensa de Estados Unidos, informa Politico. Durante una visita de dos días a Washington, Rutte presentó a Trump gráficos sobre el incremento del presupuesto defensivo de la Alianza Atlántica, en un encuentro que anticipa los temas centrales de la próxima cumbre de líderes, programada para el mes que viene en Ankara, Turquía.

El enfoque del jefe de la OTAN busca suavizar las tensiones con la Administración estadounidense y evitar una posible retirada de tropas en Europa, en un contexto en el que Trump ha amenazado repetidamente con salir de la Alianza. En un discurso ante el Atlantic Council, Rutte afirmó que no hay que temer a los debates y "algunas tensiones" dentro de la OTAN, ya que "evolucionan en cosas buenas", y consideró normales los roces entre democracias. No obstante, el temor a perder el respaldo de Washington persiste entre los aliados, especialmente después de que el secretario de Defensa, Pete Hegseth, anunciara este mes una revisión de la presencia militar estadounidense en Europa y el Pentágono ya haya retirado equipos y tropas de Rumania y Alemania.

Rutte elogió repetidamente a Trump como "líder del mundo libre" y atribuyó al mandatario el incremento del gasto en defensa de la Alianza, un aumento que denominó "el billón de Trump". Además, señaló que el jefe de la Casa Blanca tenía derecho a sentirse decepcionado con los países que no ayudaron a EE.UU. en la guerra contra Irán, aunque precisó que 5.000 vuelos militares estadounidenses despegaron desde bases europeas durante las primeras semanas del conflicto. Según cinco diplomáticos de la OTAN citados por Politico, en la cumbre de Ankara se espera que los aliados acuerden nuevos contratos de armamento y un aumento en la producción de armas.

La estrategia de halagos ha generado reacciones encontradas. El ministro de Defensa de Italia, Guido Crosetto, reprochó a Rutte esta semana por decir que Italia había permitido cientos de vuelos estadounidenses para apoyar la guerra en Irán, y el Gobierno italiano insiste en que solo autorizó vuelos técnicos y logísticos. Aun así, varios funcionarios europeos consultados por el medio reconocen que la táctica es efectiva para mantener a Trump comprometido con la Alianza. "Rutte está en una posición difícil y podemos tolerar algunos halagos si eso es lo que se necesita para llevar a Trump a Ankara", expresó un diplomático europeo bajo condición de anonimato.