El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, calificó este jueves de "traidores a la patria" a los integrantes de la familia Bolsonaro y los acusó de mantener una "actitud servil" frente a EE.UU., luego de que el senador Flávio Bolsonaro solicitara a Washington postergar la entrada en vigor de nuevos aranceles contra las exportaciones brasileñas hasta después de las elecciones presidenciales.
"Es inaceptable que la familia Bolsonaro, con su actitud servil, quiera someter a Brasil a los intereses de Estados Unidos", escribió Lula en sus redes sociales. El mandatario afirmó que Brasil "siempre dialogará de igual a igual con cualquier nación del mundo" y sostuvo que "nunca ha habido ni hay justificación alguna para los aranceles, ni ahora ni después".
El jefe de Estado también criticó el planteo de aplazar las tarifas hasta después de los comicios. "Pedir que se aplace la subida de aranceles contra nuestro país hasta después de las elecciones es una actitud más propia de traidores a la patria", afirmó. Además, señaló que "lo más absurdo" es que, según él, el conflicto fue provocado por la propia familia Bolsonaro, que anteriormente respaldó públicamente las medidas comerciales de Washington.
Lula también cuestionó que sectores vinculados al bolsonarismo defiendan el fin del Mercosur, al que definió como "el bloque económico más importante de América Latina", y recordó que el grupo acaba de firmar un acuerdo histórico con la Unión Europea. Asimismo, rechazó cualquier intento de modificar el sistema de pagos instantáneos Pix y aseguró que "es un logro de Brasil y no vamos a renunciar a él".
El pronunciamiento del mandatario llegó después de que el senador Flávio Bolsonaro enviara un documento de 86 páginas a la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR), en el que pidió aplazar por 180 días la aplicación de nuevos aranceles del 25 % sobre productos brasileños, reportó G1.
En ese documento, el legislador sostiene que las anteriores sanciones comerciales impulsadas por la Administración de Donald Trump terminaron fortaleciendo políticamente a Lula en un año electoral, al permitir que el Gobierno presentara las medidas como ataques contra la soberanía nacional. Por ese motivo, propuso que las nuevas tarifas entren en vigor solo después de las elecciones presidenciales.
Defensa de PIX y la soberanía
La propuesta surge mientras el USTR evalúa la imposición de nuevos aranceles tras abrir una investigación bajo la Sección 301 de la Ley de Comercio de 1974, que cuestiona políticas brasileñas relacionadas con el comercio digital, el sistema de pagos PIX, la propiedad intelectual, el etanol y otros asuntos. En paralelo, el Gobierno de Lula respondió formalmente que Washington no demostró que Brasil aplique prácticas discriminatorias o barreras comerciales contra empresas estadounidenses y mantiene abiertas las negociaciones con la administración de Trump.
La tensión entre ambos países también se incrementó esta semana tras las sanciones impuestas por EE.UU. contra presuntos operadores financieros vinculados al Primer Comando de la Capital (PCC). El ministro de Justicia, Wellington César Lima e Silva, afirmó este miércoles que Brasil continuará cooperando en la lucha contra el crimen organizado, pero exigió que se respete la soberanía del país y sostuvo que las medidas estadounidenses solo producen efectos dentro del territorio de EE.UU.


