El Ministerio de Agricultura de Brasil comenzó esta semana a aplicar nuevos procedimientos de inspección en la producción de carne y derivados para cumplir con los requisitos de la Unión Europea, informó este jueves Globo Rural, citando un documento oficial.
Las nuevas normas exigen que los exportadores brasileños conserven pruebas documentales auditables sobre las materias primas, los animales y los insumos utilizados en los lotes destinados al mercado europeo, con el fin de demostrar que no se usaron productos antimicrobianos durante todo el ciclo de vida de los animales.
Los cambios afectan principalmente a las cadenas de aves, huevos, miel y acuicultura, que también deberán supervisar a los fabricantes de alimentos para animales para evitar la inclusión de insumos prohibidos por la UE.