¿Un embargo contra España? Trump pone estas fichas sobre la mesa

"No queremos tener nada que ver con ellos", afirmó el mandatario estadounidense.

El presidente de EE.UU., Donald Trump, continuó este miércoles su invectiva contra España, al punto de pedir públicamente que se "corten de raíz" los vínculos comerciales, lo que podría desembocar en un nuevo embargo de Washington.

La agencia Reuters aclaró que como mandatario de EE.UU. el republicano tiene amplios poderes para restringir o bloquear transacciones con naciones extranjeras, pero según analistas, este caso no se aplica a las normativas exigidas.

Dado que España no ha sido declarada una "amenaza inusual o extraordinaria" para la seguridad nacional de EE.UU. y tampoco está en guerra con el país norteamericano, no hay espacio legal para decretar un embargo.

No obstante, un funcionario estadounidense le comentó al diario The Wall Street Journal que el Departamento del Tesoro le presentará a Trump en los próximos días una lista de productos españoles que podrían ser embargados.

De acuerdo con la Oficina del Censo estadounidense, el comercio bilateral es positivo para Washington, solo en 2025 arrojó 26.572 millones de dólares en exportaciones y 21.348 millones en importaciones.

Pese a esto, Trump ha mantenido una dura retórica contra España desde que se negó a cumplir con su demanda presupuestaria para la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN).

"España es un caso perdido. Ya no queremos hacer ningún negocio comercial con España, por cierto. Me gustaría que lo corten de raíz. España es un pésimo socio en la OTAN. No participan. No pagan. No quiero tener nada que ver con España. Corten todo el comercio con España, por favor, incluidas las visitas. ¿De acuerdo? No queremos tener nada que ver con ellos", dijo.

Tensiones sin fin

Aunque el regreso de Trump a la presidencia inauguró una ola de tensiones con España en razón del gasto militar destinado a la OTAN, las fricciones alcanzaron nuevas cotas a inicios de marzo pasado, cuando el Gobierno de Pedro Sánchez se negó a que dos de sus bases militares se usaran para escalar el conflicto en Asia occidental. 

Entonces, a modo de represalia, el republicano amenazó con cortar "todo comercio" con el país ibérico y con usar las instalaciones castrenses vetadas, aunque España no estuviera de acuerdo. La Unión Europea cerró filas en torno a Madrid y Sánchez tachó de "guerra ilegal" los ataques estadounidenses e israelíes contra Irán. 

En cuanto a la OTAN, sus miembros se comprometieron a elevar el gasto militar al 5 % para 2035, como exige Trump repetidamente. Sin embargo, Madrid se ha negado a acatar la medida. "Hay mucha arbitrariedad"declaró Sánchez en una entrevista.