Mujer que tenía una enorme masa alojada en el estómago se salva gracias a una popular gaseosa

La paciente llevaba alrededor de un año tomando un medicamento para adelgazar que probablemente contribuyó a la formación del bulto.

Una mujer de 63 años, residente de Massachusetts, que acudió a urgencias tras sufrir náuseas, vómitos, pérdida de apetito y dolor intenso en el lado derecho del torso durante aproximadamente un mes, descubrió que se le había formado un enorme bulto duro de comida sin digerir.

La paciente afirmó que llevaba alrededor de un año tomando semaglutida, el principio activo de los medicamentos para adelgazar Wegovy y Ozempic. Tras ser evaluada en el hospital, los médicos le realizaron una endoscopia y descubrieron la gran masa en el estómago, conocida como 'bezoar gástrico'. Según el informe publicado por especialistas estadounidenses, el tratamiento con semaglutida se suspendió tras detectarse dicha acumulación.

Los médicos explicaron que los bezoares gástricos son poco frecuentes y que los más comunes están compuestos de fibras vegetales o cabello. Cabe destacar que el consumo excesivo de piña, papas o ciertos alimentos puede aumentar el riesgo debido a la presencia de componentes difíciles de digerir. En este caso, los médicos señalaron que las inyecciones para bajar de peso estaban ralentizando la digestión y que este efecto probablemente contribuyó a la formación del bezoar.

Tratamiento con refresco dietético

Como parte del tratamiento, el equipo médico intentó disolver la masa mientras aún se encontraba en el estómago, recetándole un refresco de cola. En el informe, indicaron que "la evidencia existente, proveniente principalmente de series de casos y experiencias anecdóticas, respalda la administración de 3 litros de refresco de cola, por vía oral o mediante sonda nasogástrica, en un plazo de 12 horas". Aunque reconocieron que "la acidez, la carbonatación u otro mecanismo que explique la disolución del bezoar" no se comprende del todo.

Debido a que la paciente padece diabetes, recibió refresco de cola dietético, y como no le gustaban las bebidas carbonatadas, la cantidad se redujo a 1,5 litros. Al segundo día de tratamiento, sintió una sensación de tirantez abdominal, seguida de alivio de las náuseas y el malestar. Una nueva endoscopia reveló que el bezoar ya no se encontraba en el estómago. Posteriormente, retomó una dieta normal y fue dada de alta sin náuseas, vómitos ni dolor abdominal.   

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