De los 17 mexicanos que han muerto bajo custodia del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de EE.UU. (ICE) desde el 20 de enero del año pasado, al menos seis fallecieron por complicaciones médicas y presunta negligencia, recogen este domingo medios mexicanos.
Siete de esas muertes ocurrieron este año. Uno de los casos es el de José Guadalupe Ramos Solano, de 52 años, quien murió el 25 de marzo en un centro de detención de Adelanto, California. Según el informe oficial, durante casi un mes el personal médico registró niveles de glucosa de hasta 600 miligramos por decilitro, compatibles con una crisis de hiperglucemia, sin trasladarlo a un hospital. Fue encontrado inconsciente en su celda.
Otros casos similares son el de Alberto Gutiérrez Reyes, de 48 años, fallecido por un paro cardiaco tras una infección no controlada, y el de Alejandro Cabrera Clemente, de 49, quien murió por un posible evento cerebrovascular después de meses con hipertensión sin estabilizar. Según medios locales, los documentos del ICE priorizan el historial migratorio por encima de los detalles clínicos.
Entre las muertes de ciudadanos mexicanos se cuentan cuatro suicidios, tres casos vinculados a violencia o uso de la fuerza y dos que aún siguen bajo investigación. La Secretaría de Relaciones Exteriores de México anunció que presentará denuncias ante el Departamento de Justicia de EE.UU. y pedirá una investigación individual de cada caso.