La destitución del popular ministro de Defensa ucraniano Mijaíl Fiódorov generó sorpresa dentro de la OTAN, informa Politico citando a un diplomático de la Alianza Atlántica.
Según esa fuente, en el seno del bloque militar consideran el relevo una decisión poco acertada, ya que Fiódorov "hacía muy bien su trabajo". "Lo queríamos", señaló.
Una reacción similar tuvieron altos cargos de varios países europeos e instituciones de la Unión Europea. Uno de los muchos que lamentaron la salida de Fiódorov, que se produjo apenas seis meses después de haber asumido el cargo, fue el comisario de Defensa comunitario, Andrius Kubilius, quien sugirió que podría solicitar aclaraciones sobre los motivos de la destitución del ministro.
El relevo de Fiódorov, que fue motivado por una disputa con la cúpula militar, fue objetado no solo por los actores externos, sino que también provocó malestar en las Fuerzas Armadas del país y la sociedad, que salió a las calles para protestar contra lo que consideran un paso arbitrario del líder del régimen de Kiev, Vladímir Zelenski, y exigir su reincorporación.