La vocera de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, calificó de falso el reporte de The Washington Post sobre tensiones entre el presidente Donald Trump y el secretario de Guerra Pete Hegseth respecto a las reservas de armas de EE.UU., agotadas en la guerra contra Irán.
El diario informó previamente que, la semana pasada en Camp David, Trump le exigió a Hegseth respuestas sobre por qué aparentemente había sido engañado en relación con una grave escasez de municiones que ahora amenaza con limitar las opciones militares contra la República Islámica, problema que el mandatario creía que "ya se había resuelto".
En ese contexto, Leavitt indicó en X que estuvo en Camp David con ambos altos cargos y subrayó que la discusión, "literalmente, nunca sucedió", de lo que la Administración Trump había avisado repetidamente al periódico.
"Esta historia falsa fue difundida a muchos medios por alguien que claramente buscaba desprestigiar al secretario [Hegseth], sea cual sea el motivo. Desafortunadamente para ellos, el presidente aprecia mucho al secretario y cree que está haciendo un trabajo excelente. ¡Fake News!", escribió.
"¡Se solicitarán largas penas de prisión!"
Por su parte, el mandatario republicano tachó los reportes sobre una escasez de municiones en el país de "traidores". "EE.UU. posee enormes cantidades de municiones, especialmente de ciertos tipos. Además, se fabrican y envían grandes cantidades a EE.UU. según sea necesario. Las empresas de defensa están construyendo la mayor cantidad de plantas y fábricas en la historia de nuestro país", aseguró.
Asimismo, el inquilino de la Casa Blanca indicó que "se está buscando a los responsables de filtrar estas declaraciones traidoras". "¡Se solicitarán largas penas de prisión!", enfatizó.
Supuesto conflicto y falta de municiones
The Washington Post reportó que, al ser confrontado por Trump, Hegseth se defendió y culpó a su subsecretario, Stephen Feinberg, por la escasez y por no garantizar que el presidente estuviera completamente informado de la situación en torno a las municiones. La discusión subrayó la creciente frustración de Trump con su secretario, quien fue uno de los mayores defensores de la acción militar contra el país persa, argumentando que sería una victoria rápida y relativamente fácil, señalaron las fuentes al medio.
Mientras, otros medios estadounidenses también señalaron el agotamiento de las reservas de armamento, debido, en particular, a la agresión lanzada por Washington contra Teherán.
Así, Reuters reportó el martes que EE.UU. habría utilizado "prácticamente todas" sus reservas de misiles de precisión de largo alcance durante su agresión contra Irán, un conflicto que ya se prolonga por cinco meses. En concreto, el Ejército estadounidense habría agotado gran parte de sus existencias de armas tierra-tierra, en particular los Sistemas de Misiles Tácticos del Ejército (ATACMS) y los Misiles de Ataque de Precisión (PrSM). Cada unidad supera el millón de dólares, según los interlocutores de la agencia, que no precisaron cuántos misiles quedarían disponibles.
Por su parte, el Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales comunicó a finales de julio que EE.UU. utilizó tantos sistemas de defensa aérea en la guerra contra la nación persa que sus reservas de interceptores Patriot se sitúan ahora en menos de 1.000 unidades (aproximadamente 759–827 piezas), mientras que los misiles para sus sistemas THAAD están en torno a las 250. Antes del conflicto, había aproximadamente 2.330 misiles Patriot y 452 interceptores THAAD en reserva, lo que significa que más de la mitad de cada uno se habría utilizado.



