Una gata que abrió un grifo con la pata provocó una inundación en el apartamento de su dueño en Moscú, y a la vez también anegó la vivienda de un vecino. Por esos daños, un tribunal obligó al propietario del felino a pagar 654.000 rublos, unos 7.950 dólares.
En primera instancia, el Tribunal del Distrito de Simonovski había rechazado la reclamación, al considerar que el propietario del piso era el Departamento de Bienes Municipales de Moscú. Sin embargo, la apelación revocó ese criterio y señaló que la responsabilidad recae en el ocupante del inmueble.
Durante la audiencia, el acusado explicó que el origen del siniestro fue causado por su mascota, que había abierto accidentalmente el grifo con la pata.