El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, denunció este sábado la campaña de "guerra psicológica" impulsada por Estados Unidos, al reaccionar a reportes de prensa sobre un incremento de las operaciones de la CIA destinadas a influir en la situación interna de la isla.
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El mandatario aseguró que las informaciones divulgadas recientemente por medios de EE.UU. "no son filtraciones al azar", sino parte de un "plan deliberado del régimen estadounidense de guerra psicológica contra Cuba". Remarcó que dichas publicaciones buscan reforzar la presión política y económica sobre el país caribeño.
"Válvulas de escape"
Díaz-Canel vinculó estos reportes con las recientes declaraciones del secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, quien afirmó que las sanciones contra el Gobierno cubano se endurecerán. Interpretó esas palabras como un reconocimiento de las dificultades que enfrenta la isla debido a una "guerra económica sin precedentes" y denunció que Washington pretende privar al país de cualquier "válvula de escape".
Asimismo, acusó a Estados Unidos de intensificar las amenazas contra Cuba mediante sanciones, su permanencia en la lista de países patrocinadores del terrorismo y nuevas acusaciones relacionadas con actividades de espionaje y apoyo a movimientos radicales. El mandatario calificó estas imputaciones de "ridículas" y afirmó que se utilizan para justificar nuevas medidas punitivas.
Por otra parte, citó pronunciamientos de expertos de Naciones Unidas que han cuestionado las sanciones unilaterales contra Cuba, al considerar que contravienen el derecho internacional. El presidente concluyó exigiendo el fin de las medidas y acciones que, a su juicio, atentan contra la soberanía cubana, y llamó a la comunidad internacional a no convertirse en "cómplice" de la política hostil de Washington hacia la isla.
- Según una investigación publicada por el New York Times, la CIA habría creado en secreto un grupo operativo dedicado a Cuba. La iniciativa busca concentrar más recursos humanos, financieros y tecnológicos para recopilar inteligencia sobre la nación antillana y profundizar las presiones sobre el Gobierno cubano. De acuerdo con el reporte, el objetivo sería identificar divisiones dentro de la élite política y favorecer cambios económicos y políticos alineados con las exigencias de la administración de Donald Trump.
El cerco contra Cuba
Washington mantiene un bloqueo económico y comercial contra la isla desde hace más de 6 décadas. Desde que Trump asumió su segundo mandato, en enero del 2025, la Administración estadounidense ha endurecido sus medidas de asfixia contra Cuba.
Esta política extraterritorial ha estado acompañada de serias amenazas, en las que Trump ha manifestado su disposición a utilizar la fuerza si fuera necesario para derrocar al Gobierno cubano, que denuncia estas acciones como un "genocidio".
La administración Trump, que mantiene activo un despliegue militar en el Caribe con tropas del Comando Sur de EE.UU., ha admitido en reiteradas ocasiones que su objetivo es impedirle a La Habana cualquier tipo de ingresos económicos, e incluso bloquear el suministro de petróleo, clave para sus necesidades energéticas.
La situación afecta gravemente la economía de la isla, que en los últimos meses ha sufrido el impacto de un bloqueo multidimensional reforzado con numerosas medidas coercitivas de la Casa Blanca, y pone en peligro servicios fundamentales como el abastecimiento de combustible, electricidad, salud, educación, transporte, alimentos y turismo.