Científicos de la Universidad Politécnica de Perm, Rusia, junto con especialistas de la oficina de diseños de motores de cohete Iskra, han desarrollado una metodología para el diseño de motores de próxima generación propulsados por combustible granular, informan varios medios locales, remitiéndose a un comunicado de prensa de la universidad sobre el estudio, publicado en la revista South Siberian Scientific Bulletin.
Actualmente, en la tecnología espacial se utilizan dos tipos de motores de cohete: de propulsión líquida y de propulsión sólida. Los motores de combustible granular funcionan inyectando partículas sólidas en la cámara de combustión junto con gas.
Los propelentes de este tipo, en que el gránulo en sí es una partícula de oxidante recubierta con una capa de combustible, combinan las ventajas de los combustibles sólidos y líquidos: estos sistemas pueden arrancarse y reiniciarse repetidamente en vuelo, ajustando el empuje de forma continua.
Sin embargo, los ingenieros de todo el mundo se enfrentan a un serio desafío al diseñarlos, ya que la mezcla de polvo y gas se comporta de forma impredecible. Hasta ahora, no existía una metodología para calcular con precisión los parámetros del sistema de suministro de combustible. Por lo tanto, a día de hoy, no existen modelos de producción de estos sistemas en el mundo.
"Hemos desarrollado una metodología que nos permite calcular todos los parámetros clave de estos motores en la fase de diseño: desde la proporción de gas y polvo en la mezcla propulsora hasta el tamaño de los tanques y el número de inyectores", comentó Andréi Elkin, el diseñador jefe de Iskra.
Como resultado, se desarrolló un sistema validado experimentalmente para calcular los parámetros de los motores de propulsor granular. "Esto posibilitará la creación de vehículos de propulsión espacial de próxima generación, maniobrables y reutilizables, satélites capaces de evitar la basura espacial, sondas interplanetarias con capacidad para realizar múltiples correcciones de trayectoria y vehículos de limpieza orbital", precisó el comunicado de la Universidad Politécnica de Perm.


