Familiares de los 43 estudiantes de Ayotzinapa desaparecidos en 2014 se reunieron este jueves durante más de tres horas con la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, en el Palacio Nacional, donde recibieron información sobre nuevas líneas de investigación del caso, informa El Universal.
Isidoro Vicario, abogado de las familias, reconoció que existen "ciertos avances" en las pesquisas, si bien aclaró que aún no permiten determinar qué ocurrió con los jóvenes. "Aún estamos lejos de saber el paradero de los estudiantes", afirmó tras el encuentro. Entre los avances presentados figura el análisis de telefonía celular relacionada con los hechos.
En un comunicado, la Presidencia de México informó que, durante el encuentro, se comprometió a agotar todas las líneas de investigación, fortalecer las tareas de búsqueda, agilizar el análisis de la información e intensificar las gestiones para concretar las extradiciones pendientes. Asimismo, anunció que presentará a las familias un informe con los avances y resultados más recientes antes de la movilización prevista para el 26 de septiembre y reiteró que Ayotzinapa es una prioridad de Estado.
Por su parte, los familiares pidieron reforzar durante el período de investigación complementaria la acusación contra el exgobernador del estado de Guerrero Ángel Aguirre Rivero, recientemente detenido por el caso. Antes del encuentro, Sheinbaum había anunciado que el fiscal encargado de las pesquisas explicaría directamente a las familias cómo la investigación condujo a su detención.
Asimismo, los parientes insisten en acceder a la información en poder del Ejército mexicano, así como en procurar el regreso del Grupo Interdisciplinario de Expertas y Expertos Independientes (GIEI). Según Vicario, el Gobierno se comprometió a contactar nuevamente a sus antiguos integrantes para explorar su reincorporación a las investigaciones.
La reunión tuvo lugar un mes antes de que se cumplan 12 años de la desaparición de los 43 estudiantes de la Escuela Normal Rural de Ayotzinapa, ocurrida durante la noche del 26 al 27 de septiembre de 2014 en Iguala, Guerrero. Las familias mantienen como principal exigencia esclarecer el paradero de los jóvenes y llevar ante la Justicia a los responsables.