Investigadores del Servicio Geológico Británico (BGS) y la Universidad de Oslo descubrieron evidencia de un supervolcán de 454 millones de años de antigüedad oculto bajo la bahía de The Wash en la costa este de Inglaterra.
El estudio analizó cristales de circón, más pequeños que el diámetro de un cabello humano, extraídos de perforaciones separadas por 65 kilómetros. Estiman que podría tratarse del origen de la tefra de Kinnekulle, una enorme capa de ceniza volcánica dispersa por Noruega, Suecia, la región báltica, Bielorrusia y Polonia, la cual ha sido un misterio durante mucho tiempo.
"Creemos que, gracias al análisis de vanguardia, hemos podido proporcionar evidencia de que la fuente de la capa de ceniza en Escandinavia se originó en este supervolcán", afirmó Tim Pharaoh, investigador del BGS y autor principal del estudio.
Ceniza que cruzó un océano antiguo
Durante la erupción altamente explosiva, cientos de kilómetros cúbicos de roca fueron lanzados a la estratosfera. Según Pharaoh, el supervolcán "produjo algunas de las erupciones más grandes de la historia registradas en la Tierra".
Los científicos creen que la ceniza de la columna eruptiva en lo que ahora es el este de Inglaterra fue arrastrada a través del mar de Tornquist, que separaba Inglaterra y Escandinavia, y se depositó en el fondo marino, formando la tefra de Kinnekulle.
Relojes geológicos
Los cristales de circón funcionan como relojes geológicos que preservan la historia de las erupciones volcánicas. Estos minerales microscópicos se forman cuando el magma fundido dentro de un volcán comienza a enfriarse, atrapando en su estructura átomos de uranio radiactivo.
Con el paso de millones de años, ese uranio se transforma naturalmente en plomo a un ritmo constante y predecible. Al medir la proporción entre uranio y plomo en los cristales, los científicos pueden calcular exactamente cuándo se formaron y, por lo tanto, cuándo ocurrió la erupción volcánica que los creó, incluso si el volcán está ahora completamente erosionado.
Los resultados remodelan la comprensión de los investigadores sobre el "pasado geológico profundo" de Inglaterra.