China se negó a firmar el comunicado final en la cumbre de ministros de Finanzas y jefes de bancos centrales del G20, celebrada esta semana en EE.UU., por no estar de acuerdo con un punto controvertido del documento, afirmó el secretario del Tesoro de EE.UU., Scott Bessent.
"El país con el mayor y más insostenible superávit por cuenta corriente del mundo, la República Popular China, fue el disidente", declaró Bessent en una rueda de prensa, detallando que 19 de 20 países apoyaron el comunicado. En lugar del comunicado se emitió una declaración en nombre de la parte que presidía la reunión.
Puntos controvertidos
Según Bessent, Pekín se opuso a una disposición del texto en la que se afirmaba que "las economías no basadas en el mercado que impulsan un flujo constante de exportaciones baratas no son sostenibles".
Además, el país asiático objetó un párrafo más. "Los países deberían tomar medidas para eliminar las políticas y prácticas no de mercado que exacerban los desequilibrios. En particular, los países con superávits externos excesivos y persistentes deberían eliminar las distorsiones que limitan el consumo interno y que dan lugar a una dependencia excesiva de las exportaciones para el crecimiento", reza el párrafo.
Al mismo tiempo, en la declaración emitida tras la cumbre se destaca que China tampoco estuvo de acuerdo con los párrafos que se centraban en el tránsito de buques por el estrecho de Ormuz, la creación de un grupo de trabajo para estudiar y mitigar los desequilibrios comerciales, las facultades del FMI para supervisar dichos desequilibrios y las disposiciones relacionadas con la reestructuración de la deuda.