Pekín presentó una protesta formal ante Roma y la Unión Europea por la visita a Italia de la vicepresidenta taiwanesa, Hsiao Bi-khim, partidaria de la "independencia de Taiwán", anunció este viernes la portavoz del Ministerio de Exteriores chino, Mao Ning.
La vocera acusó a las autoridades del Partido Democrático Progresista y a ciertos políticos taiwaneses de intentar llamar la atención y promover la independencia de la isla bajo el pretexto de la democracia y la libertad. "Este comportamiento es despreciable y, en última instancia, inútil", sentenció.
Mao reiteró que Taiwán es una parte inseparable del territorio chino y que Pekín se opone a cualquier contacto oficial entre Taipéi y los países que mantienen relaciones diplomáticas con China. Asimismo, señaló que el principio de una sola China es una norma ampliamente reconocida de las relaciones internacionales e instó a Italia y a la UE a respetarlo con acciones concretas.
La cuestión de Taiwán: en qué radica y qué tiene que ver EE.UU.
Moscú, al igual que la mayoría de los países del mundo, respalda plenamente la visión de Pekín sobre Taiwán. Además, destaca que la situación en la región es un asunto interno de China y critica las visitas y contactos de alto nivel de EE.UU. con Taipéi como "intentos de presionar adicionalmente a Pekín" y alimentar la separación de la isla.
La posición rusa, fijada en sus documentos bilaterales con Pekín, reafirma que existe una sola China, que el Gobierno de la República Popular es su único representante legítimo y que Taiwán es parte inalienable de su territorio. Además, Moscú apoya la prioridad dada por Pekín a la reunificación pacífica y llama a todas las fuerzas externas a abstenerse de dar pasos provocadores que puedan desestabilizar la región.


