El futbolista Manuel Ferrel, guardameta del equipo Guabirá de la liga profesional de Bolivia, dejó que el equipo rival Always Ready le anotara tres goles en el partido del pasado domingo tras recibir amenazas directas de muerte por parte de un grupo criminal.
La situación fue divulgada a los medios luego del resultado final del partido, que Always Ready ganó a Guabirá con una goleada de 6-0. Según la prensa boliviana, el director técnico del equipo perdedor, Leonardo Egüez, presentó la denuncia el mismo domingo en la noche ante la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (Felcc) en la provincia de Santa Cruz.
Egüez prestó declaración como testigo tras denunciar públicamente amenazas contra familiares de uno de sus jugadores. "Venimos a hacer las declaraciones correspondientes, en calidad de testigo", dijo el técnico, quien conoció sobre la amenaza durante el entretiempo del partido, que se jugó en la ciudad de El Alto.
"Los jugadores dijeron que uno de sus compañeros había recibido amenazas de muerte, que su familia estaba siendo secuestrada. Le estaban pidiendo un alto monto de dinero por un tema de amaño", explicó Egüez, quien añadió que esta situación de inseguridad debe parar y no "manchar" el deporte.
Por su parte, el portero Ferrel también denunció las amenazas de muerte ante las autoridades y decidió no ir a entrenar este lunes.
"No se presentó hoy y eso lo tiene que ver la dirigencia. Él hizo la denuncia correspondiente porque fue amenazado, al igual que su familia; de ahí hablará con los dirigentes para que se esclarezca todo", dijo el entrenador al medio local Unitel.


