La Justicia argentina ordenó frenar el inicio o la continuidad de las obras del proyecto petrolero Sea Lion en las islas Malvinas, en una nueva escalada de la ofensiva de Buenos Aires contra la explotación de hidrocarburos en el archipiélago y en medio de una creciente tensión con Reino Unido por la disputa territorial.
La medida cautelar fue dictada por la jueza federal de Río Grande Mariel Borruto y alcanza a Rockhopper Exploration y Navitas Petroleum Development and Production Limited, informó TN.
La resolución dispone suspender perforaciones, instalaciones submarinas y el comienzo de la explotación. Además, contempla impedir determinados movimientos financieros, destinados a ejecutar el emprendimiento y comunicar la existencia del proceso a autoridades regulatorias y mercados de valores.
Borruto aclaró que se trata de una medida cautelar y que, por lo tanto, no supone una decisión definitiva sobre la responsabilidad de las compañías. La magistrada ya se había declarado competente la semana pasada para intervenir en la demanda contra Sea Lion, al considerar que una eventual afectación ambiental podría alcanzar recursos sometidos a jurisdicción argentina.
Las empresas deberán presentar en un plazo de diez días judiciales una declaración jurada con información sobre el estado del proyecto. Entre otros datos, tendrán que detallar el cronograma de construcción y perforación, la situación y ubicación de los pozos, las unidades flotantes contratadas y las compañías que participan como contratistas o subcontratistas.
La orden también exige identificar la estructura societaria utilizada para desarrollar Sea Lion, las entidades financieras y fondos involucrados, los desembolsos realizados o pendientes, las aseguradoras y reaseguradoras y los estudios ambientales y planes de contingencia. Las demandantes solicitaron además impedir nuevos contratos de financiación, transferencias, aportes de capital y otras operaciones destinadas a sostener el proyecto.
Proceso sancionatorio
El fallo se conoce en momentos de creciente tensión entre Buenos Aires y Londres. El Gobierno argentino anunció esta semana que ampliará las acciones contra compañías vinculadas con la explotación de hidrocarburos en Malvinas.
Reino Unido, por su parte, respondió con una guía oficial en la que aseguró que Argentina "no tiene derecho a ejercer jurisdicción" sobre las islas ni a aplicar allí su legislación, al tiempo que ofreció respaldo a las empresas que desarrollen actividades económicas en el archipiélago.
Sea Lion, impulsado por Navitas Petroleum y Rockhopper Exploration, se convirtió en uno de los principales focos de la disputa. Buenos Aires considera que el proyecto avanza sin su autorización sobre recursos naturales argentinos y viene profundizando las acciones administrativas, penales y diplomáticas contra las compañías involucradas. Londres, a su vez, sostiene que las autoridades de las islas tienen derecho a explotar sus recursos naturales, incluidos los hidrocarburos, posición que Argentina rechaza en el marco de su histórico reclamo de soberanía sobre Malvinas.