La Policía Nacional de España desmanteló en Estepona, Málaga, una célula criminal serbia que usaba un chalé para realizar torturas, traficaba cocaína y hachís, practicaba la extorsión y operaba en varias partes del país, informaron medios locales este martes.
El cuarto de torturas era una habitación con las paredes cubiertas de plástico, una silla, ataduras de plástico, un martillo, tenazas, cinta americana y una pistola con silenciador. Allí hallaron a dos hombres desnudos y ensangrentados.
Ambos tenían antecedentes y uno de ellos ingresó en prisión. La Policía considera protegerlos como testigos. "Todo apunta a que estos hombres estaban siendo torturados por un ajuste de cuentas, por haber fallado en algún trabajo que les encargó la banda", según fuentes de la investigación.
La organización tenía presencia en el sur y el este de España: Costa del Sol, Campo de Gibraltar y Levante. Siete de sus integrantes fueron detenidos; algunos contaban con antecedentes por robos con violencia y tráfico de drogas.
Los agentes incautaron fusiles AK-47. "Las armas recuperadas están siendo analizadas por el servicio de balística de la Policía Científica, para ver si están involucradas en otros delitos cometidos en Marbella", apunta otra fuente conocedora del caso. La investigación sigue abierta para detener a más integrantes de la banda.