Un nuevo portaviones de EE.UU. parte rumbo a Oriente Medio para reemplazar a otro en misión

El USS Theodore Roosevelt, un portaviones nuclear de la clase Nimitz, reemplazará al USS George Washington, desplegado el mes pasado en la región, informó este lunes The Hill.
Resumen generado por IA
  • El portaviones USS Theodore Roosevelt zarpó desde San Diego hacia Oriente Medio para relevar al USS George Washington.
  • El despliegue ocurre mientras Washington busca garantizar el flujo de petróleo por el estrecho de Ormuz y mantiene un bloqueo naval en el mar Arábigo.
  • Durante el conflicto con Irán, Teherán dañó una base logística estadounidense en Baréin, complicando el abastecimiento al grupo de combate del Abraham Lincoln.
  • Un informe de la Oficina de Rendición de Cuentas del Gobierno de EE.UU. advierte que la Marina no ha logrado ampliar su flota en dos décadas pese a duplicar el presupuesto.

El portaviones USS Theodore Roosevelt de la Marina de EE.UU zarpó el domingo desde San Diego con rumbo a Oriente Medio para relevar a otro buque ya desplegado en la región, informó este lunes The Hill.

Este navío de propulsión nuclear, perteneciente a la clase Nimitz, reemplazará al USS George Washington, enviado el mes pasado al área de responsabilidad del Mando Central de EE.UU. (CENTCOM). A su vez, el George Washington había sustituido al USS Abraham Lincoln, una rotación que generó críticas de legisladores demócratas y familiares de marineros por las duras condiciones a bordo y por el deterioro de la salud mental de la tripulación.

El impacto del conflicto entre EE.UU. e Irán

Según medios locales, durante el conflicto entre EE.UU. e Irán, Teherán dañó seriamente una base clave de logística y suministros navales estadounidenses en Baréin, lo que complicó y ralentizó el abastecimiento de alimentos y otros recursos al grupo de combate del Abraham Lincoln.

El despliegue del Theodore Roosevelt se produce mientras Washington intenta garantizar el flujo de petróleo a través del estrecho de Ormuz y mantiene un bloqueo naval en el mar Arábigo. Desde julio, las fuerzas estadounidenses han desviado 122 buques comerciales para hacer cumplir esa medida, mientras más de 1.000 millones de barriles de crudo habrían pasado por la ruta en los últimos meses.

EE.UU. mantiene al menos un portaviones en la región desde que el presidente Donald Trump inició la guerra con Irán a finales de febrero. El otro buque presente es el USS George H.W. Bush. Sin embargo, un informe de 2025 de la Oficina de Rendición de Cuentas del Gobierno de EE.UU. (GAO, por sus siglas en inglés) advierte que la Marina no ha conseguido ampliar el número de buques en servicio en las últimas dos décadas, pese a haber duplicado el presupuesto destinado a este ámbito.

La GAO atribuye el problema a planes de construcción demasiado optimistas y a la costumbre de iniciar nuevos barcos antes de completar diseños críticos, una práctica que ha generado sobrecostes y retrasos. Además, la dependencia continua de una flota envejecida ha aumentado las necesidades de mantenimiento, en un contexto de capacidad limitada en los astilleros y escasez de mano de obra especializada.