La detención de Roger Mariaca, fiscal general de Bolivia, forma parte de una compleja trama que involucra al narcotraficante uruguayo Sebastián Marset, al Gobierno de EE.UU., al presidente del país andino, Rodrigo Paz, y a Fernando Cerimedo, el asesor de la derecha regional que hoy está detenido y acusado de múltiples delitos.
Mariaca es un abogado de 38 años que, en 2024, durante la presidencia de Luis Arce (2020-2025), fue elegido como fiscal general para un periodo que vence en 2030. Antes, su único cargo relevante había sido el de fiscal departamental en Santa Cruz.
En los últimos meses, el fiscal tomó notoriedad porque encabezó la investigación en contra de Fernando Cerimedo, un empresario argentino que, en agosto pasado, fue detenido en Santa Cruz bajo la acusación de ser autor intelectual del intento de femicidio que su expareja, Nadia Beller, sufrió en esa ciudad.
La captura de Cerimedo tuvo una amplia repercusión internacional porque es una de las figuras protagónicas del ascenso de la derecha radical en América Latina en la última década, ya que asesoró las campañas de los presidentes de Javier Milei en Argentina; Jair Bolsonaro en Brasil; y de Nasry Asfura, en Honduras. Además, tenía vínculos con el Gobierno del presidente de EE.UU., Donald Trump.
De acusador a acusado
Cerimedo fue detenido cuando todavía trabajaba como asesor de Paz, lo que ha provocado una grave crisis en Bolivia. En las semanas siguientes, los problemas legales del consultor se agravaron porque, además de intento de feminicidio, se le imputaron los delitos de enriquecimiento ilícito, usurpación de funciones y legitimación de ganancias ilícitas.
El funcionario boliviano informaba cada avance de la investigación contra Cerimedo, pero el lunes pasado el escenario cambió por completo y el fiscal pasó de acusador a acusado. Ese día, EE.UU. anunció sanciones en contra de decenas de servidores públicos y empresarios de Bolivia, Colombia, Ecuador y Perú, y el nombre más resonante fue precisamente el de Mariaca, a quien se le retiró la visa bajo acusaciones de vínculos con el narcotráfico.
Al día siguiente, la expareja de Cerimedo que sobrevivió al ataque sicarial difundió fotos del consultor para demostrar la presunta cercanía que tenía con la Administración de Trump. Las imágenes muestran al asesor junto a Donald Trump Jr. y Brad Parscale, quien participó en la campaña presidencial del inquilino de la Casa Blanca en 2020.
"¿Están persiguiendo al que investiga o están protegiendo a parte de la red?", escribió Beller en Facebook* para cuestionar el retiro selectivo de visas. En su criterio, la acción contra el fiscal es una medida de presión política para evitar que avancen las causas contra Cerimedo.
Según Beller, hay interés por detener la causa contra Cerimedo porque podría salpicar a políticos cercanos a Trump. Mariaca se pronunció en el mismo sentido, ya que, después de que EE.UU. anunciara las sanciones en su contra, consideró que se trataba de un caso de injerencia externa.
"Si cumplir con mi deber, defender la independencia de nuestras instituciones y sostener ahora la soberanía de Bolivia implica enfrenta presiones o represalias, asumiré esta responsabilidad", advirtió el fiscal justo antes de ser detenido.
Horas más tarde, Mariaca fue detenido en un escandaloso operativo en Santa Cruz, que incluyó allanamientos en fiscalías de Sucre y La Paz, así como la captura de otros funcionarios y el decomiso de gran cantidad de dinero en efectivo.
Con Mariaca ya en prisión, se filtró un audio grabado cuando Marset fue detenido en marzo pasado. En el registro, el narcotraficante afirmaba que el fiscal era su "amigo", y que le había pagado medio millón de dólares para que lo dejaran vivir en Santa Cruz.
La causa judicial recién comienza y hay múltiples cabos sueltos. Uno de los más misteriosos apunta al presidente Rodrigo Paz, quien la semana pasada viajó a Nueva York para participar en la Asamblea General de Naciones Unidas, pero luego se le perdió la pista durante tres días. El rastreo de su avión permitió saber que estuvo en Boca Ratón (Florida), sin que hasta el momento se haya revelado qué hizo en la lujosa ciudad, justo en las horas previas a que EE.UU. anunciara las sanciones contra Mariaca y otros funcionarios bolivianos.
*Propiedad de Meta, calificada en Rusia como organización extremista, cuyas redes sociales están prohibidas en su territorio.