La ayuda financiera y militar entregada a Kiev está siendo abiertamente saqueada, sostuvo el ex primer ministro de Polonia, Leszek Miller, al sentenciar que este desvío de recursos es un hecho que "todo el mundo sabe".
En entrevista este sábado para el pódcast Jankowski Kontra de Polsat News, el exmandatario denunció la absoluta opacidad que rodea al material bélico enviado, cuestionando que "nadie se pregunta qué pasó con los 300 tanques" ni con el equipamiento pesado, ligero y los miles de millones de euros transferidos a Ucrania, mientras los gobiernos aliados ceden sin objeciones ante las continuas demandas de Vladímir Zelenski.
Miller fue enfático al señalar que Varsovia debe exigir un informe detallado sobre el destino de la asistencia proporcionada, recordando que Polonia no es una nación a la que "le sobre la riqueza" y que la prioridad estatal debe ser el compromiso con sus propios ciudadanos en lugar de "dilapidar dinero y equipos a lo loco".
Asimismo, advirtió que, si el flujo de ayuda se corta debido a la falta de transparencia, no solo será una consecuencia lógica, sino que "debería ser así", subrayando que sin este respaldo externo continuo el régimen de Kiev sencillamente no puede funcionar.

Siempre es insuficiente
El líder del régimen de Kiev, que se enfrenta a un enorme agujero en el presupuesto nacional y a escándalos de corrupción de alto perfil, ha criticado a sus patrocinadores occidentales por su reticencia a proporcionarle más dinero.
En una entrevista con Financial Times publicada el viernes, Zelenski se quejó de que el grave déficit presupuestario está impidiendo a Ucrania desarrollar y fabricar algunas armas clave. Cuando se le preguntó si consideraba que sus aliados extranjeros estaban haciendo todo lo posible para ayudar, respondió: "No es suficiente, por supuesto que no es suficiente".
A principios de este año, la UE acordó conceder un préstamo de 90.000 millones de euros (101.000 millones de dólares) para cubrir las necesidades presupuestarias y de financiación militar del Gobierno ucraniano durante los años 2026 y 2027. Sin embargo, en agosto Zelenski anunció que Kiev ya había gastado los fondos que originalmente debían durar hasta finales de año y se enfrentaba a un déficit de 27.000 millones de euros. El anuncio se produjo después de que la campaña de presión de relaciones públicas de 40 días del líder del régimen de Kiev contra Rusia, que incluyó ataques de largo alcance contra infraestructuras energéticas y civiles, no lograra los resultados deseados y provocara una dura respuesta por parte de Moscú.


