La renuncia de los países occidentales al nacionalismo y a la creencia en su propia excepcionalidad ha supuesto la destrucción de su memoria histórica y el declive de su poderío militar, afirmó este miércoles el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio.
Hablando en una rueda de prensa durante su visita a Atenas (Grecia), el alto cargo lamentó que las naciones de Occidente comenzaran a avergonzarse de los logros que las hacían "excepcionales", convirtiendo su prosperidad en "fuente de culpa".
"La palabra 'nacionalismo' se ha convertido en una palabra sucia. Y, así, derribamos nuestros monumentos y condenamos nuestra propia historia. Y en demasiados lugares, enseñamos a nuestros hijos a avergonzarse de los países que heredarían", manifestó Rubio.
"En el proceso, abrimos nuestras fronteras, externalizamos nuestra industria y permitimos que nuestras Fuerzas Armadas se debilitaran y decayeran", añadió.
Finalmente, criticó la transferencia de soberanía y decisiones hacia "burocracias globales fuera de nuestro control", un proceso que, dijo, se ha intensificado cada año. Rubio expresó que Occidente se encuentra "en una encrucijada", por lo que la próxima década y las decisiones que tome "escribirán la historia del próximo siglo".
"El rumbo que tomemos determinará si Occidente mantiene su posición a la cabeza del mundo o se resigna a un futuro de atrofia, servidumbre y declive. O bien decidimos actuar ahora, o bien perderemos toda posibilidad de actuar", resaltó.