Brasil y México destacan como los países latinoamericanos con mayor capacidad de adaptación ante la turbulencia del comercio mundial, según un análisis de Bloomberg, a partir del más reciente informe publicado por la Organización Mundial del Comercio (OMC) titulado 'Perspectivas del comercio mundial y estadísticas'.
De acuerdo con ese análisis, mientras Brasil aumentó sus exportaciones de combustibles para compensar parte de la crisis energética en Oriente Medio derivada de la guerra que iniciaron EE.UU. e Israel contra Irán en febrero de este año, México ganó participación en el comercio de bienes vinculados con la inteligencia artificial y recibió un impulso del turismo internacional.
A pesar de la crisis, indicó la OMC, el comercio mundial de mercancías creció 3,5 % en el primer semestre de 2026 frente al mismo periodo de 2025, casi el doble de lo que la organización había previsto en marzo pasado. Pese al conflicto en Oriente Medio, las cadenas de suministro desviaron sus flujos hacia puertos y corredores alternativos. De hecho, en América Latina, las exportaciones de mercancías de Centroamérica, Suramérica y el Caribe aumentaron 6,1 % en el primer semestre, por encima del promedio global.
Brasil fue uno de los principales ejemplos de esta capacidad de respuesta. El país elevó sus envíos de combustibles y ayudó a compensar parte de la caída de las exportaciones de petróleo y gas en Oriente Medio. La OMC destacó que el reajuste de los flujos de energía ocurrió con rapidez y que el país suramericano tuvo un papel relevante entre los proveedores alternativos.
Por su parte, México también sobresalió, aunque por una vía distinta. El país aumentó con rapidez su participación en el comercio de bienes relacionados con la inteligencia artificial. Además, el turismo aportó otro respaldo: el gasto de los extranjeros en suelo mexicano creció 1 % en el segundo trimestre, frente a 0,2 % en el primero.
El panorama regional, sin embargo, no es uniforme. Para 2026, la OMC prevé un crecimiento de 3,4 % en las exportaciones de mercancías de Centroamérica, Suramérica y el Caribe, mientras las importaciones crecerían 4,6 %. En los servicios comerciales, la perspectiva es más débil: las exportaciones de la región aumentarían apenas 1,3 %, en parte por el impacto del conflicto en Oriente Medio sobre sectores como el transporte y el turismo.


